Pekin.  El crecimiento de China decayó en el tercer trimestre, mientras la inflación creció ligeramente, mostrando que la segunda economía más grande del mundo está fuerte pero lejos de un recalentamiento y sugiriendo que la reciente alza de la tasa de interés será suficiente por ahora.

Aunque la serie de datos reportados este  jueves estuvo mayormente en línea con los pronósticos, las cifras en realidad mostraron una sorpresiva tendencia bajista tras rumores en el mercado de que el crecimiento y la inflación habían sido mayores a lo esperado, provocando la sorpresiva alza de tasas.

"Las autoridades chinas posiblemente se sientan satisfechas con la manera en que se están dando las cifras", dijo Brian Jackson, economista de Royal Bank of Canada en Hong Kong.

"Las medidas políticas decididas este año parecen haber ayudado a guiar la economía china a través de un curso equidistante del recalentamiento y un bajón serio", agregó.

El crecimiento económico se desaceleró al 9,6% en el tercer trimestre con respecto al mismo periodo del año previo, tras registrar un 10,3% en el segundo trimestre, de acuerdo a la Oficina Nacional de Estadísticas. La expectativa del mercado era un crecimiento del 9,5%.

La inflación subió en septiembre al 3,6%, registrando un máximo en 23 meses y en línea con los pronósticos.

Pero la producción industrial -un indicador clave de la situación del crecimiento- se desaceleró al 13,3% interanual, por debajo del pronóstico de un crecimiento del 13,6%.

"La cifra del PIB dio confianza al banco central para elevar la tasa de interés", dijo Nie Wen, economista de Fortune Trust en Shanghái.

Pero Nie agregó que más incrementos de las tasas posiblemente deban esperar hasta el próximo año.

"Muchos otros países están implementando ahora políticas de relajación monetaria, como Estados Unidos, por lo que no es bueno para China elevar la tasa de interés otra vez", dijo el economista.