Pekin. La economía de China está en camino de alcanzar un crecimiento estable, aunque la presión por incrementos salariales se intensificará por lo que las autoridades deberán controlar las expectativas inflacionarias, dijo el jueves el Banco Popular de China.

En su informe de política monetaria del segundo trimestre de este año, el banco dijo también que China verá ingresos considerables de divisas, pero reiteró que no hay razones para movimientos bruscos del tipo de cambio, por lo que el yuan se mantendrá prácticamente estable en un nivel balanceado y razonable.

Cauteloso optimismo. El banco central exhibió un cauteloso optimismo sobre la economía global, al afirmar que estaba en recuperación a pesar de los desafíos planteados por la crisis del euro y los déficits de los gobiernos.

"Probablemente, la economía nacional avance de manera gradual hacia un crecimiento estable y sostenible, sobre la base de una recuperación acelerada", dijo la entidad.

Los países del mundo serán prudentes a la hora de implementar las estrategias de salida de sus estímulos, por lo que las condiciones monetarias probablemente se mantendrán flexibles, mientras que China también conservará su política monetaria "adecuadamente expansiva", dijo el banco.

Menor crecimiento. La economía china creció a una tasa anual del 10,3% en el segundo trimestre de este año y los analistas esperan que el dato de julio, previsto para la próxima semana, anticipe una clara desaceleración en la segunda mitad de este 2010. La inflación también se aceleraría, aunque sólo de manera temporal.

El banco central dijo que la inflación sería controlable en el segundo semestre, ya que las tendencias económicas auguran menores presiones sobre los precios.

Sin embargo, la entidad añadió que el Gobierno aún tenía trabajo en el manejo de las expectativas inflacionarias y que la presión por las alzas salariales estaba aumentando de manera considerable.

"Las expectativas inflacionarias actuales y los riesgos al alza en los precios no deben ser descuidados", sostuvo.

Moneda china. Respecto a la moneda china, el banco central mantuvo tal cual la descripción oficial de la política de tipos de cambio, al decir que el yuan se mantendría básicamente estable en un nivel razonable y equilibrado.

El Gobierno chino terminó en junio con su tipo de cambio atado al dólar, pero el billete chino sólo ha tenido una ligera apreciación de un 0,8 por ciento desde entonces.

Pero en una señal de sus deseos sobre la moneda, el Banco Popular dio un detalle actualizado sobre cómo ha ganado terreno el yuan en el comercio internacional.

Pekín inició en julio de 2009 un sistema de prueba que permite que las empresas que hacen negocios entre China y algunos socios comerciales, especialmente Hong Kong, hagan sus transacciones en yuanes.

Las operaciones comerciales en yuanes llegaron a 48.700 millones (US$7.200 millones) en el segundo trimestre de 2010, un aumento del 165% respecto al primer trimestre, dijo el banco central.

El 22 de junio de este año, China amplió el programa para incluir a todos los países del mundo.