Pekín. China podría haber vendido moneda extranjera para impulsar un alza del yuan en octubre por primera vez en cuatro años, dando cuenta de una anormal salida de capitales ante el retiro de algunos inversores de fondos especulativos por los temores sobre la economía global.

El cambio de rumbo no fue una gran sorpresa, dado que las reservas en moneda extranjera del país cayeron casi US$61.000 millones en septiembre debido a una salida de flujos de fondos especulativos y una baja del euro.

La "Posición para Compra de Moneda Extranjera" cayó en 24.900 millones de yuanes (US$3.900 millones) a 25,5 billones de yuanes en octubre, el último dato emitido por el Banco Popular de China.

Estas cifras dan cuenta de ventas netas de moneda extranjera y sugieren que las autoridades han intervenido en los mercados para apoyar una breve alza del yuan, un marcado alejamiento de su práctica usual de tratar de evitar el avance de su moneda. Esta política contraria es la primera desde diciembre del 2007.

"Es una gran posibilidad, un gran cambio real de que China ha aprendido a manejarse", dijo Cui Yong, director gerente del fondo de inversión Taugast.

"China no va a subir las tasas de interés, la economía se apresta a desacelerarse, por lo que hay buenas razones para que el dinero de corto plazo salga", agregó.

Las tasas del mercado monetario de China saltaron generalizadamente el lunes debido a las preocupaciones de los inversionistas sobre persistentes salidas de capitales que podrían restringir la liquidez bancaria.

La tasa de recompra de bonos del Gobierno a siete días saltó 51 puntos básicos a un 4,2178% a media sesión del lunes desde el 3,7072% del cierre de este viernes.

La posición refleja una gran parte de la base monetaria en yuanes de China derivada de adquisiciones de flujos de capital extranjero por parte del banco central y de las mayores instituciones financieras, y es una fuente clave de la oferta de liquidez del mercado monetario del país.

Las señales de salida de capitales de la segunda economía del mundo podrían ejercer algo de presión sobre el banco central para que relaje su política monetaria, pero varios analistas creen que China seguirá gozando de entrada de capitales en los próximos años, aunque a un ritmo más lento.

Para mantener bajo al yuan, Pekín normalmente es comprador neto de la moneda extranjera que entra al país mediante el comercio, inversión extranjera directa o apuestas especulativas ilegales.

Las reservas en moneda extranjera de China se elevaron solo US$4.200 millones a un récord de US$3,2 billones en el tercer trimestre, en una brusca desaceleración desde los 152.800 millones del segundo trimestre.

Hua Zhongwei, economista de Huachuang Securities, dijo que la salida de flujos coincidió con el temor del mercado a un aterrizaje forzoso de la economía china.

"Es cierto que los flujos de capital son más volátiles", dijo Hua, aunque agregó que la situación podría haberse estabilizado por ahora y que era improbable un éxodo de dinero.

La Administración Estatal de Moneda Extranjera, el regulador de los flujos de capital, dijo el lunes que seguirá con su ofensiva contra los flujos de capital ilegales, en particular sobre los influjos especulativos.