Pekín. La economía de China recuperó la velocidad en el último trimestre del 2012, saliendo de un bajón después de la crisis financiera global que produjo el año de crecimiento económico más lento desde 1999.

La evidencia de una recuperación incipiente de las exportaciones, una producción industrial y ventas minoristas más sólidas que las previstas, junto con una fuerte inversión en activos fijos apuntan a que la combinación de políticas pro-crecimiento de Pekín ha ganado fuerza suficiente para sostener una recuperación sin avivar los riesgos inflacionarios.

El crecimiento interanual del 7,9% en el cuarto trimestre superó un pronóstico promedio de un 7,8% en un sondeo de Reuters.

El crecimiento para todo el año de un 7,8% también estuvo por delante de la previsión del 7,7% y cómodamente por delante de la meta propia del gobierno de un 7,5%, que hace apenas unos meses algunos economistas decían estaba en peligro.

"Es algo así como un punto dorado (para China) - un crecimiento más fuerte, pero no lo suficientemente fuerte como para provocar una preocupación inflacionaria adicional. Eso es perfecto para los mercados de valores", dijo Dariusz Kowalczyk, estratega de Credit Agricole CIB en Hong Kong.

"Lo que todo el mundo quiere es un crecimiento lo suficientemente fuerte como para darnos la tranquilidad de que los ingresos aumentarán y que no haya riesgo de aterrizaje brusco, pero no excesivo, no lo suficientemente fuerte como para provocar inflación. Y esto es lo que creo que estamos encontrando. Soy optimista sobre China todavía", agregó.

La reacción del mercado fue en general optimista, con las bolsas en Asia avanzando y el platino y el paladio siguiendo su ejemplo.

Datos publicados junto a las cifras del PIB del viernes mostraron que los precios inmobiliarios extendieron un lento avance en diciembre, con un aumento promedio de un 0,3% intermensual en 70 grandes ciudades chinas, el quinto mes en los últimos seis que muestra un incremento, a pesar de los esfuerzos del gobierno para templar los precios.

La inversión inmobiliaria, que representó el 13,8% del PIB de China en el 2012, subió un 16,2% el año pasado respecto al 2011 y sigue siendo un componente clave de la inversión total en activos fijos - la piedra angular de la estrategia de recuperación de Pekín.

El crecimiento anual de la inversión en activos fijos fue de un 20,6% en el 2012, frente a la estimación de un 20,7% en el sondeo de Reuters.

La producción industrial creció un 10,3% en diciembre respecto al año previo, frente a las expectativas de un 10,1%.

Las ventas minoristas en diciembre subieron un 15,2% respecto al año anterior, frente a una estimación de un 14,9% en un sondeo de Reuters.