Sao Paulo. La economía de Brasil inició el tercer trimestre a un ritmo levemente más fuerte que el esperado, en una señal de una incipiente recuperación tras un año en que el gobierno adoptó una batería de medidas para estimular el crecimiento, según divulgó este viernes el Banco Central.

El índice IBC-Br de actividad económica de Brasil se elevó un 0,42% en julio respecto a junio en términos ajustados por estacionalidad.

Un sondeo de Reuters realizado entre doce analistas había mostrado una mediana que apuntaba a un crecimiento del 0,3%, con pronósticos fluctuando entre un rango del 0,2% al 0,6%.

El indicador de junio fue revisado a una expansión del 0,61% desde el previo del 0,75%.

La medición interanual, que mide la actividad en los sectores agrícola, manufacturero y de servicios, subió un 2,34%, agregó el banco, acelerándose fuertemente desde el 0,99% del mes anterior.

El IBC-Br es observado de cerca por los economistas, ya que lo consideran como una aproximación del Producto Interno Bruto oficial.

Brasil creció solo 0,4% en el segundo trimestre respecto al primero, registrando un año de débil desempeño dado los altos costos y la floja demanda global que golpeó a las manufactureras domésticas.

Se espera que la mayor economía de América Latina repunte en los próximos trimestres luego de que el Banco Central redujera su tasa de interés de referencia a un mínimo histórico del 7,5% y la presidenta Dilma Rousseff ofreciera exenciones tributarias y otros incentivos para la industria nacional.

La mediana de los pronósticos de un sondeo a analistas del Banco Central es de un crecimiento del 4% en el 2013, tras una expansión esperada del 1,6% este año.

Las ventas minoristas y la producción industrial crecieron en julio por segundo mes consecutivo, según cifras conocidas este mes, apoyadas por los beneficios impositivos para automóviles y electrodomésticos.

Las previsiones para el índice IBC-BR fluctuaron entre un alza del 0,2% y del 0,6%.