Washington. La economía estadounidense probablemente creció a su mayor ritmo en casi dos años a finales del 2011, pero un aumento de los inventarios de las empresas y la debilidad en las exportaciones podrían ser señales tempranas de ralentización a principios del 2012.

El Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense se habría expandido a una tasa anual de un 3% en el cuarto trimestre, según un sondeo de Reuters, lo que sería una fuerte aceleración del alza de un 1,8% de los tres meses anteriores y su ritmo más rápido desde el segundo trimestre del 2010.

"La economía terminó el 2011 con una nota bastante positiva, pero la composición del crecimiento en el último trimestre no es favorable para el crecimiento a principios de este año", dijo Ryan Sweet, economista de Moody Analytics en West Chester, Pensilvania.

El gobierno reportará su primera estimación del PIB en el cuarto trimestre este viernes a las 08.30 hora local (1330 GMT).

El crecimiento en el cuarto trimestre habría recibido un impulso temporal por un comienzo suave del invierno, lo que reforzó la construcción, y el incremento de inventarios de las empresas después de que declinaron en el tercer trimestre por primera vez desde finales del 2009.

También se espera que haya contribuido una explosión en el gasto de los consumidores en automóviles. El terremoto y el tsunami de Japón a principios del año pasado causaron interrupciones en el suministro, dejando a los concesionarios privados desprovistos de los modelos más populares.

Pero a medida que esos factores desaparezcan, se espera que la recuperación pierda fuerza.

Las expectativas de un crecimiento débil en el futuro llevaron a la Reserva Federal a decir el miércoles que prevé mantener las tasas de interés en niveles bajísimos por lo menos hasta finales del 2014.

El presidente de la Fed, Ben Bernanke, dijo que el banco central, que pronosticó un crecimiento este año en un rango entre un 2,2% a 2,7%, estaba estudiando nuevas compras de activos para acelerar la recuperación.

La Fed advirtió que la economía aún enfrenta grandes riesgos, sugiriendo que la crisis de deuda europea aún podría golpear con dureza.

"La Fed está tratando de proteger a la economía de una recesión potencialmente más severa en Europa", dijo Sweet.

"A pesar de que la economía mejoró en el último trimestre hay una serie de vientos en contra y una gran cantidad de incertidumbre en torno a Europa, los mercados emergentes y también a la política fiscal de Estados Unidos", agregó.