Según el informe del Banco de Guatemala (Banguat), la cifra es 1,4 puntos porcentuales mayor que en similar periodo del 2014, cuando registró 3,4%.

De acuerdo con cifras del Banguat, el PIB de Guatemala en el primer trimestre de este año sumó Q57 mil 437.5 millones, mientras que en similar periodo del año pasado fue de Q54 mil 822.7 millones

Óscar Monterroso, gerente económico del Banguat, comentó que el crecimiento se dio por el desempeño positivo en las 11 ramas de la actividad económica que se toman en cuenta para medir este indicador.

Monterroso agregó que si se observa por el lado del gasto, tanto el consumo privado como el del Gobierno, la formación bruta de capital y las exportaciones, crecieron.

El funcionario dijo que el crecimiento también obedece a que en el entorno internacional las economías de los principales socios comerciales está en recuperación, entre ellos Estados Unidos y el resto de países de la región centroamericana.

En el ámbito interno, según resaltó Monterroso, los indicadores de corto plazo como el crédito bancario que está creciendo a un ritmo de dos dígitos, las remesas familiares, con un aumento del 9.3%, mientras que el déficit fiscal evoluciona de acuerdo con el presupuesto programado.

Además, refirió, el país tiene baja inflación, así como un tipo de cambio estable. El Banguat calcula que a fin de año el PIB cerrará en 4.2%.

Según el reporte del Banguat, en el primer trimestre de 2015 el gasto de consumo privado creció 5.1% (3.8% en el mismo trimestre de 2014), como consecuencia del impulso en el consumo de los hogares, que influyó de manera positiva en el desempeño de la producción de bienes agropecuarios y manufacturados para uso interno, así como en un incremento en el volumen de importaciones de bienes de consumo.

Dicho comportamiento, de acuerdo con el documento, es congruente con el aumento observado en los niveles de ingreso reflejado en el desempeño positivo mostrado por la cartera de crédito para consumo bancario y en el ingreso de divisas por remesas familiares.

La explotación de minas y canteras fue el sector que más creció, con 26,1%, seguido por la Intermediación financiera, con 13,2%, y en tercer lugar, el comercio, con 5,2%.

Sectores como construcción, transporte, almacenamiento y comunicaciones y alquiler de vivienda fueron los que menos crecieron, con 3,8%, 3,4%, y 3,1%, respectivamente.