Londres. El gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, dijo este martes que esperaba que la economía de Reino Unido repunte tras un débil comienzo de año, cuando fue golpeada por fuertes tormentas de nieve, y mantuvo sobre la mesa la posibilidad de alzas de las tasas de interés.

En declaraciones a legisladores, Carney también negó que el banco central haya confundido a inversores y hogares al no elevar las tasas de interés previamente este mes, en contraste con lo que era ampliamente esperado hasta poco antes de la reunión del Banco de Inglaterra (BoE, por su sigla en inglés) de mayo.

"Nuestra visión es que cambiaron las circunstancias en el primer trimestre. Es más probable que hayan sido factores temporales e idiosincráticos que desaceleraron a la economía", explicó, replicando comentarios que formuló previamente en el mes.

En febrero, el BoE dijo que las tasas probablemente subirían más pronto y de algún modo más velozmente a lo esperado por los inversores, lo que llevó a los mercados financieros a pronosticar un alza de tasas en la reunión de mayo del banco central hasta un nivel de casi certeza.

En vez de eso, los nueve miembros con derecho a voto del BoE votaron por 7 a favor y 2 en contra por mantener los tipos en un 0,5%, su nivel de emergencia por la mayor parte de la década desde la crisis financiera global, debido a que esperaban estar seguros de que la debilidad del primer trimestre era una anomalía vinculada al clima.

Carney dijo el martes que sondeos mostraron que los hogares y empresas esperan en forma generalizada un alza de tasas en 2018 y más aumentos "a un ritmo muy suave relativo a la historia" después de eso.

En los últimos años, Carney ha dado varias señales sobre cuándo podrían subir las tasas para luego ser frustrado por cambios en la economía. Sin embargo, ha dicho que su principal mensaje -que las tasas probablemente aumenten lentamente- ha probado ser correcto.