El crecimiento de la economía se desacelera desde el tercer trimestre de este año, proyectándose hacia un estancamiento en el 2013 que lo ubicará en el 4% del PIB frente al 8% con que terminó el 2011, lo que denota un agotamiento del modelo económico del Gobierno.

Esta fue la principal conclusión del taller "Escenarios Económicos y Políticos 2012 - 2013", dirigido en Quito, por Walter Spurrier, director de la publicación económica Análisis Semanal.

Con base a proyecciones del Banco Central del Ecuador (BCE), Spurrier destacó que las reducidas expectativas de crecimiento significan que el gobierno ya no podrá seguir incrementando la inversión pública, que ha sido hasta ahora el motor de la economía.

El experto explicó que si bien el gobierno ha sido hábil para buscar mecanismos que dinamicen la economía, a partir de junio en que el precio del petróleo cayó en $20 por barril se dieron las primeras señales de que el régimen podría estar tomando previsiones para un 2013 más complicado, con medidas dirigidas hacia la restricción del consumo y del crédito.

Aunque el precio del crudo se recuperó, se evidenciaron otros signos que abonan a la tesis de Spurrier como las menores tasas de crecimiento estimadas por el BCE para la construcción, actividad que se beneficia más directamente de la inversión pública. En el primer trimestre de este año la construcción alcanzó un pico del 23,4%, pero para el cuarto trimestre baja al 5,8% y para igual período del 2013, al 5,6%.

La agricultura que alcanzó en el 2011 uno de sus más altos picos con el 5,9%, bajará al 4,5% en el 2012 y al 4,1% en el 2013.

Si bien las manufacturas mantendrán su tasa de crecimiento del año pasado (6,8%), se estima una desaceleración para el 2013 al 3,7%. Un nivel que, según Spurrier en un gobierno revolucionario que quiere cambiar los patrones productivos, es muy pobre.

La reducción también se presentan en el consumo de hogares. La proyección sobre su comportamiento es particularmente importante, según Spurrier porque gran parte de la industria del país hace productos de consumo. Según el BCE este indicador creció por encima del 5% en los últimos tres años, pero su desaceleración al 4,9% para fines de este año significa que las empresas que venden bienes al público reducirán sus ventas y que ya no habrán años de crecimiento récords de ventas.

A esto se agrega la falta de políticas concretas sobre el cambio de matriz productiva del país, que tiene como una de sus bases al desarrollo de la industria petroquímica mediante la Refinería del Pacífico cuyo financiamiento tampoco está claro.

Además hay un entorno en que las políticas públicas cambian en su mayor parte de forma desfavorable al sector productivo. Los ejemplos más recientes han sido la expedición de leyes como la de mercado y el anuncio de un proyecto de ley que permita usar las utilidades de la banca para subir el bono de desarrollo humano.