Tokio. La economía japonesa creció menos de lo estimado inicialmente en el segundo trimestre, ya que las compañías recortaron el gasto de capital debido a las crecientes señales de que la crisis de deuda soberana de Europa y la desaceleración económica china reducen la demanda global.

El Producto Interno Bruto (PIB) creció un 0,2% en el período abril-junio desde el trimestre previo, menos que la previsión mediana de un 0,3% proyectada y que la estimación preliminar del gobierno, de una expansión del 0,3%.

El dato es otra señal de que el impulso a la demanda doméstica derivado del gasto en la reconstrucción del noreste del país, devastado por un tsunami en el 2011, se está disipando, y los funcionarios tendrían que pasar a la acción en los próximos meses para alentar el crecimiento.

"El apoyo de la demanda por la reconstrucción no fue tan fuerte como habíamos previsto", dijo Yuichi Kodama, economista jefe de Meiji Yasuda Life Insurance en Tokio.

"La economía japonesa probablemente esté frenada en el período julio-septiembre, ya que la economía internacional se ha estado desacelerando más rápido de lo esperado", agregó.

Sobre una base anualizada, la economía creció un 0,7%, por debajo de la estimación mediana del 1,0% y la mitad del ritmo preliminar de un 1,4%, de acuerdo con datos que dio el lunes la Oficina del Gabinete.

No obstante, en términos trimestrales, el crecimiento del gasto de capital fue revisado a la baja en una magnitud menor de lo previsto, a un 1,4% desde un 1,5%, comparado con el 0,9% que anticipaban los economistas.

En una señal de disminución de la demanda externa de productos japoneses, causada por la crisis de deuda de la zona euro y el freno en China, el superávit en cuenta corriente de julio fue un 40,6% menor al nivel de hace un año, reflejando una caída de las exportaciones.

La economía japonesa hasta ahora había superado el crecimiento de la mayoría de las naciones industrializadas del Grupo de los Siete, por el sólido consumo privado y el esfuerzo de la reconstrucción.

Pero las exportaciones de julio registraron la mayor caída anual en seis meses, en línea con la tendencia vista en otras economías exportadoras de Asia, planteando dudas acerca del panorama de la economía japonesa.

El Banco de Japón mantiene su próximo encuentro monetario el 18 y 19 de septiembre. Muchos operadores del mercado creen que el banco central esperará hasta el 30 de octubre para aliviar su política, cuando revise sus proyecciones económicas y de precios a largo plazo en un reporte semestral del panorama.