La actividad económica del país disminuyó 0.7% real en julio respecto al mes previo, con lo que rompió tres meses consecutivos con variaciones positivas, según cifras ajustadas por estacionalidad del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), elaborado por el Inegi.

El retroceso fue propiciado por caídas de 1.6% en las actividades agropecuarias, de 1% en las industriales, y de 0,1% en los servicios.

No obstante, en su comparación anual, la actividad económica avanzó 1,3% real respecto a julio de 2016, pero dicha tasa de crecimiento es la menor observada en igual mes de un año desde 2013.

La desaceleración anual fue propiciada por una caída de 1,5% en la producción industrial, dado que la agropecuaria avanzó 2,4% y los servicios 2,7%.

Con cifras originales, el IGAE, considerado por analistas un proxy del Producto Interno Bruto (PIB), creció 1.0% real en julio de 2017 respecto al igual mes de 2016, inferior a la estimada por el consenso de los analistas del sector privado, quienes esperaban un avance de 1,65% real, anual.

Con cifras originales, el IGAE, considerado por analistas un proxy del Producto Interno Bruto (PIB), creció 1.0% real en julio de 2017 respecto al igual mes de 2016, inferior a la estimada por el consenso de los analistas del sector privado, quienes esperaban un avance de 1,65% real, anual.

Factores. Mariana Ramírez, de Banco Ve por Más (Bx+), advirtió que el dato del IGAE en julio anticipa un bajo crecimiento económico para el tercer trimestre de 2017.

Explicó que la desaceleración del ingreso real de las familias, del crédito al consumo y de las remesas de dinero afectarán el crecimiento económico del país durante los próximos meses.

“Si bien el PIB mostró un sólido desempeño al 1S17, esperamos que la segunda mitad no sea tan sólida. Ello porque consideramos que no sólo la desaceleración del ingreso real de las familias sino los elementos que han contrarrestado los riesgos para el consumo, como es el caso del crédito al consumo y el crecimiento de las remesas comenzarán a moderar su ritmo. En este sentido, el dato conocido hoy confirmó la materialización de los riesgos en el sector servicios (2/3 partes del PIB), por lo que se anticipa un bajo crecimiento para el PIB del 3T17”.

Respecto a los lamentables fenómenos naturales acontecidos en septiembre y que han impactado a diversos estados de la República Mexicana, Bx+ consideró que serán un elemento adicional de afectación para la actividad económica.

Sin embargo, estima que hacia el cuarto trimestre de 2017, cuando inicie la inyección de recursos federales y estatales a la reconstrucción, estos contrarrestarán el impacto negativo en el PIB. “De tal manera que seguimos esperando que la segunda mitad del año la economía crezca 1,8% (menor al 2,3% del 1S17) y promedie así 2,1% el PIB de 2017”.

Perspectivas. Para Joan Enric Domene, de Invex Banco, los efectos de los terremotos sufridos en septiembre tendrán un impacto limitado en el PIB, aunque podrían lastrar el crecimiento por debajo del estimado por esa institución en 1,6% durante el tercer trimestre.

Coincidió en que los esfuerzos de reconstrucción apoyarán un mayor crecimiento en el cuarto trimestre, por lo que Invex mantiene su expectativa de crecimiento en 1,9% para el año.