Después de un inicio de año incierto, la economía del país dibuja un mejor desempeño durante la segunda mitad del 2014, aunque todavía sus principales variables muestran señales débiles.

El indicador coincidente, que alude en conjunto a la producción, el mercado laboral, el consumo interno y el sector externo, registró un valor de 99.93 puntos en agosto del año en curso, que significó una variación mensual de 0.02 puntos y colocarse por trece meses consecutivos por debajo de su tendencia de largo plazo (100 puntos), de acuerdo al Sistema de Indicadores Cíclicos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

El indicador que refleja el estado general de la economía de México se ubicó en su fase de recuperación, por lo que hiló medio año con diferencias positivas, después de permanecer en números rojos 22 meses seguidos.

Por componentes cíclicos, destaca que la actividad económica mensual, que es una estimación del PIB mensual, y las importaciones totales, como variable del consumo privado, se situaron en una etapa de recesión.

Mientras los indicios alentadores provinieron de la actividad industrial, el número de asegurados permanentes en el IMSS y los ingresos por suministros de bienes y servicios minoristas, que se estacionaron en una etapa de expansión. Este último sustituyó al referente a la ventas netas al por menor en los establecimientos comerciales, debido al cambio en la Encuesta Mensual sobre Empresas Comerciales.

Por su parte, la tasa de desocupación urbana, cuyo comportamiento es inverso al de la actividad económica, se encontró en su fase de recuperación.

La cifra oportuna del indicador adelantado para septiembre del 2014, que integra seis variables que refieren al mercado laboral y a los sectores externo y financiero, este último tanto de México como de Estados Unidos, manifiesta que éste continúa por arriba de su tendencia de largo plazo al registrar un valor de 100.27 puntos y un incremento mensual de 0.05 puntos.

Este resultado del índice que busca señalar anticipadamente la trayectoria del coincidente, particularmente sus puntos de giro, se colocó, por cuarto mes consecutivo, en su etapa de expansión.

El Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores, en términos reales, y el empleo en las manufacturas se posicionaron en una fase de recuperación. En sentido contrario se comportaron las exportaciones no petroleras, al mostrar una tendencia recesiva.

El tipo de cambio real y tasa de interés interbancaria de equilibrio (TIIE), ambos con dinámicas inversas a la de la actividad económica, presentaron una trayectoria de desaceleración y de expansión, respectivamente.

Otra variable que se colocó en etapa de desaceleración fue el índice Standard & Poor’s 500 (índice bursátil de Estados Unidos).

Con la nueva información, el indicador coincidente registró un comportamiento similar al difundido el mes precedente, mientras el adelantado observó un ritmo de crecimiento menor al publicado anteriormente.

Como nota metodológica, es importante señalar que al incorporar la información de un nuevo mes en el cálculo de los indicadores cíclicos, se pueden modificar los últimos datos.