La economía uruguaya creció en el segundo trimestre del año impulsada por el consumo interno y el comercio exterior, a pesar de un contexto regional desfavorable, lo que sorprende a analistas y satisface al gobierno.

A cinco semanas de las elecciones nacionales del 26 de octubre próximo, el Producto Interno Bruto (PIB) registró una alza de 3,7% frente al segundo trimestre de 2013, según los datos que divulgó esta semana el Banco Central del Uruguay (BCU).

Algunos expertos pronosticaban que la economía nacional entraba en una recesión técnica, ya que el dato desestacionalizado del primer trimestre era negativo en 0,4% y presentaba indicios adversos para abril-junio.

Si la economía entraba en una fase recesiva, seguramente ello iba a ser un elemento de debate en medio de la campaña de elecciones, en las que se definirá al sucesor del presidente José Mujica.

La oposición pudo utilizar esta situación para reafirmar que la economía no marcha "tan bien" y que requiere de un cambio de timón después de haber crecido 4,4% en 2013, cuando completó 11 años de expansión consecutiva.

Pero eso no ocurrió, primero porque el PIB creció entre abril y junio, y segundo porque en su informe de Cuentas Nacionales el BCU corrigió la cifra del primer trimestre dejándola en un valor neutro.

Con este desempeño, el PIB uruguayo alcanzó los US$55.355 millones en el año "móvil" con cierre en junio, colocando el PIB per cápita en US$16.205.

Para el ministro de Economía, Mario Bergara, el dato trimestral de crecimiento en torno al 3%, "es una buena noticia en un mundo que crece cada vez menos y en una región que está 'muy fría' en crecimiento".

"No estamos en un contexto de recesión, sino que los datos de la economía uruguaya siguen siendo pujantes", destacó.

En su opinión, "el trabajo de los uruguayos sigue dando sus frutos y, por lo tanto, reivindicamos esa visión de que la economía uruguaya va a seguir creciendo a pesar de los agoreros de las recesiones técnicas".

En la expansión de la economía uruguaya ha influido el desempeño positivo de actividades como suministro de electricidad, gas y agua, que en conjunto sumaron 29,7%, así como en transporte, almacenamiento y comunicaciones que lo hicieron en 8,1%.

En tanto, agricultura y ganadería mostraron un avance de 3,6%, mientras que comercio, reparaciones y hoteles aumentaron 1,4%. La industria manufacturera lo hizo en 1,1%.

El único sector que experimentó un retroceso fue la construcción, con una variación de 4,9%.

La expansión del PIB en volumen, respondió al dinamismo de la demanda interna debido al gasto en consumo final de 4,4%, mientras que la formación bruta de capital cayó 8%.

Durante el segundo trimestre del año, el consumo se desaceleró en forma leve por cuarta vez consecutiva en comparación con el mismo periodo del año anterior, con lo que mostró el menor incremento desde el primer trimestre de 2010.

Por otra parte, en el periodo de referencia las exportaciones presentaron un alza en volumen de 8,1%, mientras que las importaciones avanzaron 2,4% en comparación con 2013.

Para el Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) la economía nacional "continúa la senda del crecimiento y recupera terreno respecto al nivel observado en el trimestre anterior".

Investigadores del Cinve señalan que el crecimiento estuvo "holgadamente por encima de lo esperado", por lo que esperan que la actividad económica cierre el año con una alza superior al 3%.

El economista socio de Vixion Consultores, Aldo Lema, interpretó el resultado como "mejor de lo esperado", especialmente al compararlo con el de los vecinos Argentina y Brasil que "están estancados".

El diario El País, por su parte, publicó que "sectores que teníamos con expansión (agricultura, generación hidroeléctrica, transporte y comunicaciones) crecieron más de lo esperado".

El resto tuvo un mejor desempeño, sobre todo por la inversión pública y el consumo privado, difundió.

En tanto, el economista socio de la firma consultora CPA Ferrere, Alfonso Capurro, admitió que el dato estuvo "muy por arriba de lo proyectado", porque "pensábamos que podíamos tener una eventual recesión que quedó descartada".

Atribuyó el pronóstico fallido a la corrección del dato trimestral para el periodo enero-marzo y a que "hubo datos muy buenos de actividad que sorprendieron".

Tanto Vixion Consultores como CPA prevén ahora una expansión anual de la economía nacional por encima del 3%.

En la última encuesta de expectativas del BCU, los analistas ajustaron su previsión de incremento del PIB hasta 3,05%, después del 2,80% de agosto.