La economía uruguaya mostró en 2012 la desaceleración esperada por los analistas privados y el gobierno. Sin embargo, ese crecimiento no está exento de desequilibrios. La demanda doméstica permanece como motor de la economía local mientras que el sector externo no contribuye a la expansión económica. En el último trimestre del año, incluso, algunos sectores comenzaron a mostrar señales preocupantes y la economía en su conjunto detuvo su crecimiento.

Los datos de Cuentas Nacionales divulgados por el Banco Central (BCU), mostraron una expansión de la economía uruguaya de 3,9% en términos reales durante el último año, por debajo del 6,5% registrado en 2011 –dato corregido respecto al anterior 5,7%–. Eso implicó que en el último año Uruguay generó riquezas por US$49.981 millones, lo que implicó un máximo de US$14.778 por habitante.

La economista Tamara Schandy de Deloitte, dijo a El Observador que el dato de 2012 no es “un mal número” para las tasas de crecimiento de la economía uruguaya, aunque indicó que “aparecen algunas luces amarillas” que hacen mirar el dato con “cierta cautela”.

Si bien el consumo de los hogares uruguayos tendió a desacelerarse respecto a 2011, el aumento de 6,5% durante el último año sigue siendo superior al desempeño de la economía en su conjunto. Por su parte, la inversión alcanzó un máximo de 22,1% del Producto Interno Bruto (PIB), con un crecimiento de 19,4% en términos reales respecto al año anterior.

La inversión se vio impulsada por la construcción de la planta de procesamiento de celulosa de Montes del Plata. En tanto, las exportaciones registraron un magro desempeño, con un crecimiento de apenas 1,6% –por debajo del 6,3% de 2011–, mientras que las importaciones crecieron a buen ritmo (13,6%).

Según Schandy, el sector transable comenzó a evidenciar los problemas de competitividad. “Cerramos con un pobre desempeño de la industria y un dato bastante magro del sector agropecuario”, afirmó. Añadió que hoy Uruguay no tiene “factores de impulso demasiado claros” porque enfrenta un contexto regional “complicado” y en el mercado interno debe lidiar con una la alta inflación y problemas de competitividad. “Este va a ser un año donde varios sectores tendrán dificultades y probablemente la economía muestre una desaceleración”, culminó Schandy.

El agro cayó 1,3% durante el último año y el suministro de electricidad, gas y agua, 21,9%. El resto de los sectores desaceleraron fuertemente su crecimiento, con la única excepción de la construcción, que pasó de una tasa de expansión de 2,7% en 2011 a 18,7% en el último año, de la mano de Montes del Plata.

Trimestre. A pesar de que el crecimiento de la economía en el agregado de 2012 no sorprendió a los expertos, el estancamiento de la actividad en el cuarto trimestre, con una caída de 0,1% en términos desestacionalizados, llama la atención.

El economista de la consultora PwC, Ramón Pampín, dijo que el resultado del cuarto trimestre ratifica que hay sectores de actividad “que no la están pasando bien”. Añadió que quedó claro que es la demanda interna y no la externa la que está “traccionando” la economía en los últimos meses. Por otro lado, alertó que el comercio y la industria son sectores que ingresan “comprometidos” para este año.

En el último cuarto de 2012, los principales sectores de actividad mostraron una caída al compararse con el trimestre anterior. La industria uruguaya registró una caída de 3,4% –la segunda consecutiva luego del retroceso de 0,3% en el tercer trimestre–, mientras que la actividad comercial cedió 3,1% en el mismo período. Sin embargo, el agro pasó de caer 1,1% a crecer 3,4% y la construcción pasó de un deterioro de 7,6% a un incremento de 2,3%.
En ese sentido, Pampín indicó que seguramente el escenario para este año no sea tan optimista, por lo que no ajustarán la proyección de crecimiento de 3,7% que tiene PwC para 2013.

En tanto, el gerente del departamento de Economía de CPA Ferrere, Gabriel Moszkowicz, dijo a El Observador que para evitar un “aterrizaje forzoso” de la economía se requiere un “ajuste de los precios relativos” porque le tipo de cambio cayó bastante con Brasil. Explicó que este camino debe impulsarse con una moderación de la política fiscal y de ingresos que acompañe a la política monetaria.

Un panorama más optimista visualiza Cinve. “Dadas las perspectivas de mejora en el desempeño económico de la región y las expectativas de mantenimiento de precios a nivel internacional, nuestras proyecciones preliminares para 2013 se mantienen prácticamente incambiadas. Esto implicaría que continuaría la senda de crecimiento positiva, a menores tasas de las ya registradas, estimándose una expansión promedio de 3,6% para 2013”, pronostica.