El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) “mantiene” su intención y “sigue trabajando” para aplicar una rebaja generalizada de dos puntos porcentuales de IVA (de 22% a 20%) para todas aquellas operaciones que se canalicen con tarjetas de débito o crédito este año. Así lo aseguró ayer a El Observador el director general de Secretaria del MEF, Pedro Apesteguía.

El funcionario reconoció que la primera etapa del plan de bancarización -de exoneración total del IVA a través de las tarjetas BPS Prestaciones que se utiliza para el cobro de las asignaciones familiares y jubilaciones más sumergidas- “viene más atrasado de lo previsto”.

“Seguimos trabajando en la instalación de POS en los comercios. La primera evaluación que realizó (el Ministerio de Economía) de la utilización de este beneficio impositivo fue bastante mala”, reconoció Apesteguía, quien agregó que la mayoría de los beneficiarios optaron por retirar el dinero del cajero para luego realizar sus compras. De esta manera los usuarios, perdieron automáticamente la quita total del IVA.

“Estamos haciendo un estudio para ver cuáles deberían ser los incentivos necesarios para promover el uso correcto de esta herramienta”, explicó el jerarca del MEF. De los 290.000 asignaciones que paga el BPS, poco más de 30.000 solicitaron la tarjeta de débito que les permite acceder al descuento total del IVA.

Por otro lado, consultado por la implementación de la rebaja de los dos puntos IVA generalizado para el segundo semestre de 2013, el director de Secretaria del MEF dijo que esa decisión se mantiene “sin cambios” por el momento. “Quizás pueda existir algún retraso por el lado del desarrollo tecnológico para aplicar este beneficio (impositivo) pero no hay ninguna definición política para postergar la misma”, afirmó.

Si bien estaba previsto que esta medida se aplicara el año pasado, el Ministerio de Economía decidió aplazar la misma para este año. La rebaja de dos puntos de IVA figura en el programa de gobierno que definió el Frente Amplio cuando asumió su segunda gestión en 2010.

Ajuste de IRPF. El Ministerio de Economía decidió dejar stand by la posibilidad de elevar en una Base Prestaciones y Contribuciones (BPC) (de siete a ocho) el mínimo del IRPF y el del Impuesto de Asistencia a la Seguridad Social (IASS) (de ocho a nueve) retroactivo al 1° de enero de 2012. El jefe de la Asesoría Macroeconómica del Ministerio de Economía, Andrés Masoller, declaró a El País que “la situación fiscal es bastante delicada y se está evaluando la posibilidad de postergar ese aumento del mínimo no imponible”. No obstante, el director general de Secretaria del MEF dio a entender que el gobierno puede corregir esta decisión en los próximos meses.

“El no ajuste del mínimo del IRPF no es por un tema de deterioro fiscal. A veces no están dadas las condiciones, simplemente estamos tomando un tiempo para ver como evoluciona. Tampoco está descartado que esto no se corrija en el correr de este año. El IRPF es un impuesto anual”, argumentó Apesteguía.

En su momento, las autoridades del equipo económico habían anunciado que el incremento del mínimo del IRPF en una BPC se iba procesar de forma progresiva hasta que culminara el actual período de gobierno.

A dos frentes. Mientras el Ministerio de Economía y Finanzas -que responde a la orientación económica del vicepresidente, Danilo Astori,- focaliza su atención en cumplir con estipulado en el programa de gobierno, como la rebaja de dos puntos de IVA, desde el equipo económico que encabeza el presidente, José Mujica, surgieron en los últimos días algunas propuestas para modificar el sistema tributario actual. En concreto, se planteó la posibilidad de modificar el sistema de aporte del Impuesto a la Renta de las Actividad Económicas(IRAE). El “mujiquismo” pretende dejar de lado el régimen fijo actual y gravar con una tasa mayor al 25% a aquellos sectores que tienen ganancias extraordinarias.