Washington, D.C. De acuerdo al último informe del Center for Economic and Policy Research (CEPR), la economía venezolana iniciaría su recupreción en el segundo trimestre de 2010.

Aunque el crecimiento de la nación sudamericana estuvo estancado durante el año anterior, en el presente ejercicio ha crecido a una tasa anualizada de 5,2% en el segundo trimestre, sobre una base ajustada estacionalmente.

"Los pronósticos de la mayoría de los analistas para la economía venezolana han resultado estar equivocados de nuevo, como lo estuvieron durante la mayoría de la anterior expansión económica en el país", dijo Mark Weisbrot, co-director del CEPR y autor principal del informe.

Weisbrot recuerda que en junio, Morgan Stanley predijo que el PIB de Venezuela se disminuiría 6,2% en 2010 y 1,2% en 2011; y que el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectó que la economía venezolana se contraería 2,6% en 2010 y crecería menos de 1,4% anual durante los próximos cinco años, o sea, que tendría un crecimiento per cápita negativo.

Asimismo, a juicio de Weisbrot el FMI subestimó el crecimiento económico de Venezuela durante cuatro años consecutivos: 2004, 2005, 2006 y 2007, y por márgenes enormes: 10,6; 6,8; 5,4 y 4,7 puntos porcentuales, respectivamente.

Para los autores del informe del CEPR, el crecimiento de Venezuela en el futuro más próximo dependerá del gobierno, considerando que éste haga y mantenga el compromiso de mantener niveles altos de demanda agregada; además de proveer divisas adecuadas para los insumos importados.

De llevar a cabo estas medidas, la expansión podría acelerarse y ser sostenible, a pesar de la alta inflación u otros actuales problemas económicos, dicen los autores.

Inflación. La tasa interanual de inflación mensual es de 30,9% actualmente. Esto representa un nivel alto, aunque no existen indicaciones de que vaya en aumento. Durante los últimos tres meses se registra una tasa anualizada de 26%, mientras que la subyacente se ha ido reduciendo desde septiembre.

El informe destaca que las predicciones exageradas sobre una inflación acelerada, después de la devaluación de enero, no se materializaron, ya que se registró la tasa de inflación más baja de los últimos tres meses.

"El gobierno aun mantiene una deuda pública relativamente baja y es improbable que se enfrenten restricciones de las divisas", dijo Weisbrot. "Por eso, el gobierno se encuentra en posición de poder estimular el crecimiento económico, como fuera necesario, a través de la inversión y el gasto público".

El informe concluye que el crecimiento económico de Venezuela no está garantizado, y que dependerá de las políticas macroeconómicas del gobierno.