El líder norcoreano Kim Yong-Un se ha hecho un notorio espacio en buena parte de la prensa internacional de los últimos meses. Sus amenazas constantes a Estados Unidos ocupan semana tras semana líneas en los principales medios del mundo, pero, además, están remeciendo el precio del oro y tienen a los economistas en vilo por su posible impacto en la economía global. 

Por ahora, sin embargo, el cántaro sigue yendo a la fuente sin romperse. Y las previsiones sobre el desempeño de la economía mundial de este año y el próximo se mantienen, a pesar de que el tira y afloja estadounidense-norcoreano se mantiene como uno de los principales riesgos para al escenario macroeconómico. Euromonitor estima que la economía global crecerá alrededor del 3,5% en 2017 y 2018, frente al 3,2% registrado en 2016. Y de nuevo las economías emergentes continuarán siendo el principal carburante y supondrán el 74% de la expansión del PIB mundial real, según su último informe sobre el desempeño económico. 

En los BRIC, que representarán el 79% del PIB mundial en 2020, Euromonitor no prevé sorpresas, a excepción del caso de la India. En su último reporte asegura que las recuperaciones de Brasil y Rusia siguen según lo esperado, mientras que la economía china ha mostrado su resiliencia en el primer semestre y se espera que alcance un crecimiento de 6,6% este año.

El segundo país con mayor población del mundo, por otro lado, crecerá menos de lo previsto (6,9%), debido al impacto en el país de la política de desmonetización emprendida por el primer ministro Narendra Modi.  

Mientras los indios se lamentan por crecer menos, en Europa aflora el optimismo en un escenario con menos riesgo político y los nuevos movimientos populistas mantenidos a raya. Euromonitor ha elevado en 0,3% su previsión de crecimiento económico de los países de la Eurozona, cuyas economías crecerían 1,8% este año y 1,7% en 2018. La situación económica del Reino Unido, sin embargo, según Euromonitor, se está volviendo “más sombría”, y la firma de inteligencia de mercados apunta a un avance económico de 1,2% para 2018. 

En el otro lado del Atlántico, las perspectivas sobre la economía estadounidense se mantienen estables en un contexto de escepticismo sobre un mayor estímulo fiscal por parte de la Fed, y hay buenas noticias para la economía mexicana, que crecerá más de lo previsto, ya que ha sorteado mejor de lo esperado la elección de Trump.