El gobierno uruguayo concentrará sus baterías en incentivar el crecimiento económico –debilitado en el segundo trimestre del año– y reducir la deuda doméstica, al precio de “debilitar la credibilidad de la meta de inflación”.

Así se refiere el centro de investigación y análisis económico británico, Economist Intelligence Unit (EIU) –vinculado a la revista especializada The Economist–, en una serie de informes recientes que abarcan los distintos desafíos y vulnerabilidades de Uruguay, tanto a nivel político como económico, para este y el próximo año.

“La inflación va a mantenerse por encima del rango meta oficial –de entre 4% y 6%– por la mayor parte del período proyectado, regresando a 6% recién a fines de 2012”, señalan los expertos británicos. La reducción de las presiones inflacionarias vendrá de la mano de una caída en los precios de las materias primas y una demanda interna menos pujante.

Sin embargo, señala, “hay algunos riesgos para este pronóstico, dado el reciente giro al alza de las expectativas de inflación y el debilitamiento en la credibilidad de la meta de inflación”.

Para los expertos británicos, la autoridad monetaria “balancea el riesgo para el crecimiento económico, que empezó a desacelerarse en el segundo trimestre, con el objetivo de la política oficial de ajustar la inflación al rango objetivo.

Pero aunque el Banco Central (BCU) mantiene su independencia, según EIU, “trabaja de forma muy cercana al gobierno” en materia de políticas, lo cual modifica parcialmente las prioridades del organismo.

“Las señales indican que las autoridades permitirán al BCU que reencauce la inflación a la meta de forma gradual, priorizando en su lugar, el dinamismo del crecimiento y la reducción de su propia deuda doméstica”.

A pesar de que la demanda interna permanece firme en el segundo semestre del año, “la mayor incertidumbre en la economía global hace improbable que el BCU adquiera un sesgo más contractivo en los próximos trimestres”, aseguró. Con lo cual, señala que las autoridades monetarias no subirán la tasa de referencia en las próximas reuniones del Comité de Política Monetaria.

El martes de la semana pasada, el vicepresidente, Danilo Astori, dijo ante la pregunta de un periodista que “la inflación está bajo control y la evolución es a la baja, por lo cual terminaremos el año cerca del techo del rango objetivo”.

Y agregó: “Estamos convencidos que en 2012 la inflación entrará en la meta”.

Menos crecimiento. Los expertos británicos recortaron las proyecciones de crecimiento de Uruguay para este año y advierten que de agravarse las consecuencias de la crisis de deuda en Europa, también deberá corregir a la baja las estimaciones para el próximo año.

“Las perspectivas para los principales socios comerciales de Uruguay mantienen una elevada incertidumbre y a la luz de un dato de PBI más débil de lo esperado, revisamos a la baja nuestra estimación de crecimiento para 2011, de 6% a 5,7%”, señaló EIU en su reporte trimestral.

El comercio internacional “se mantendrá estancado” en el tercer y cuarto trimestre del año, debido a que “las economías de Estados Unidos y de Europa continúan al borde de una nueva recesión que afectaría al sector exportador uruguayo”, sostienen los expertos.

Pero el clima global no solo afecta las expectativas futuras. Según EIU, los últimos datos de Cuentas Nacional difundidos en setiembre muestran los primeros indicios de que las empresas en Uruguay se están volviendo “menos propensas a expandir su capacidad”, arrastradas por “la incertidumbre global”.

Para 2012 y 2013, los expertos esperan un crecimiento promedio de la economía uruguaya de 3,9%.

Proteccionismo regional. En cuanto a la política exterior, EIU espera que Uruguay profundice sus lazos con el Mercosur, una unión aduanera considerada por los expertos británicos como “imperfecta”.

Pero, según señalan, el proceso de integración “se verá dificultado por la imprevisibilidad política de los países socios, en particular de Argentina, y por una creciente tendencia al proteccionismo tanto en Argentina como en Brasil”.

En el plano de la política interna, los analistas de EIU esperan que el gobierno enfrente una mayor presión de los sectores más a la izquierda del espectro político dentro del Frente Amplio –junto al movimiento sindical– “para hacer mayor foco en la reducción de la pobreza y la redistribución del ingreso”.

De esa manera, sostienen, el gobierno se verá sometido a distintos reclamos que exigirán mayor gasto público y verá comprometido “su esfuerzo por reducir el ratio de deuda pública y el combate a la inflación”.

Los expertos británicos también advierten un “riesgo” para los próximos meses de que haya “una nueva legislación que limite la tenencia de la tierra en manos extranjeras.