Beijing, Xinhua. Un alto funcionario chino previó este viernes que la segunda mayor economía del mundo registrará una tasa de crecimiento baja y una mayor presión inflacionaria en 2013.

El próximo año, la economía crecerá a un ritmo similar al de 2011, que está previsto que supere ligeramente el objetivo gubernamental del 7,5%, precisó en rueda de prensa Yu Bin, director del Departamento de Investigación Macroeconómica del Centro de Investigación del Desarrollo del Consejo de Estado (gabinete).

Yu señaló que el crecimiento de China podría haber tocado fondo en el tercer trimestre de 2012 y registraría un ligero repunte en los últimos meses del año dadas las señales de recuperación de las exportaciones, la producción industrial y el comercio minorista.

"La economía china está pasando de la tasa de crecimiento anual del 10,6% registrada en los últimos diez años a tasas moderadas de entre un 7% y un 8%", añadió el economista.

El crecimiento de las exportaciones y el consumo, los principales motores de la economía china, se mantendrá estable el año que viene, pero la inversión, otra de las fuerzas motrices, disminuirá probablemente debido a las perspectivas desalentadoras del sector inmobiliario, el manufacturero y el de la construcción de infraestructuras, según Yu.

Por otra parte, el crecimiento del Índice de Precios al Consumo (IPC), la principal medida de la inflación, aumentaría al 4% en 2013, previó el economista. Esta cifra es mucho más alta que la tasa de menos del 3 por ciento prevista para el año.

Las medidas de relajamiento adoptadas por algunas economías como la de Estados Unidos, Japón y la Unión Europea han provocado la subida de los precios de las materias primas a nivel global y han atraído flujos de capital a corto plazo, lo que probablemente desencadenará una subida del IPC en 2013.

En China, el suministro relativamente ajustado de alimentos y la relajación monetaria, aplicada con el objetivo de inyectar dinero en el mercado para así mantener a flote la economía, también podrían convertir las expectativas inflacionarias en una realidad, advirtió Yu.

El economista señaló que cree que el gobierno continuará implementando una política fiscal proactiva y una política monetaria prudente en 2013 para promover la inversión a través de un fuerte gasto fiscal, evitando al mismo tiempo una excesiva relajación monetaria para mantener la inflación bajo control.

Los esfuerzos del gobierno por contener el desenfrenado mercado inmobiliario y la caída de las exportaciones redujeron el crecimiento de la economía al 7,4 por ciento en el tercer trimestre. Esta cifra es la más baja de los últimos siete trimestres.

Las autoridades chinas han sido más cautelosas a la hora de tomar medidas para hacer frente a la actual ralentización económica de lo que lo fueron durante la crisis financiera de 2008. Este año, el banco central ha reducido la cuota de reserva de los bancos y las tasas de interés en dos ocasiones sin llegar a satisfacer las expectativas del mercado.