Nueva York. "El problema de Uruguay es que vive en un barrio complicado” suele decir el economista argentino Guillermo Calvo, quien ganó fama mundial por haber anticipado en 1994 la crisis mexicana conocida como “El efecto tequila”.

Ex-economista jefe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el profesional nacido en Buenos Aires se desempeña actualmente como profesor de Economía, Asuntos Públicos e Internacionales de la Universidad de Columbia. Conoce de cerca la realidad de Uruguay, país al que visita constantemente.

Advierte que la economía mundial se apresta a “desbarrancar”, principalmente por los desequilibrios que está incubando China, la segunda potencia económica global. Eso, a su juicio, provocará una “fuerte caída” en el precio de los commodities causando un “frenazo” en países como Uruguay, que exportan materias primas.

"Creo que estamos en un momento en que la economía mundial se puede desbarrancar. No tanto por la deuda de los países desarrollados ni la crisis europea, sino por el hecho de que Estados Unidos parece estar en vías de recuperación, lo que puede revertir fuertemente el flujo de capitales en las economías emergentes. Esto se puede acelerar ahora que la Reserva Federal ha empezado a cortar el flujo de crédito", precisa el economista desde Nueva York.

De los países emergentes, insiste en su mirada hacia China. Y la razón, señala, es financiera. "Casi la mitad del crédito en dicho país se da a través de shadow banks (sistema bancario en las sombras, no regulado), como los que causaron la gran recesión (o crisis subprime). 

Recientemente uno de esos bancos tuvo que recibir un salvataje, porque estaba a punto de quebrar. Aún no se sabe muy bien quién hizo el salvataje, pero probablemente el episodio no debe haber pasado desapercibido para los otros shadow banks. Esto puede resultar en un frenazo o sudden stop del crédito en China, aunque no caigan bancos".

El experto señala que si eso ocurre, la demanda china puede colapsar, lo que generaría una fuerte caída del precio de las commodities, como fue el caso luego de Lehman. La situación repercutiría fuertemente en productores de materias primas: Brasil, Argentina, Chile, Perú y varios otros en la región -como Uruguay- van a sufrir un fuerte freno.

En torno al manejo económico que ha hecho en Argentina el kirchnerismo, Calvo señala que estuvo beneficiado por términos de intercambio muy favorables.

"Por el lado “bueno”, hubo intentos de redistribución del ingreso a favor de los más desfavorecidos, pero se hizo de manera muy desprolija. Se han hecho transferencias a los sectores más pobres, pero también -a través de subsidios a la energía- se han hecho aún más fuertes transferencias a las familias más ricas del país. Un pecado mortal fue dejar que el déficit fiscal se saliera de cauce, lo que, junto con el hecho de que el déficit se monetiza casi totalmente, ha sido responsable del aumento sostenido de la inflación".

Entre otros "pecados" argentinos, el experto cita el llamado “cepo cambiario”, ya que ha traído -a su juicio- dos consecuencias malas: una es que interfiere con la inversión, especialmente la que se origina en el exterior, reflejado en una fuerte caída en la tasa de crecimiento. Y la otra, es que impidió a las firmas extranjeras repatriar ganancias, lo que ha resultado en un aumento significativo de los depósitos bancarios de corto plazo, en espera de una oportunidad de huir hacia el exterior.

Finalmente, el economista señala que, ante esos hechos ocurridos en la casa vecina, "Uruguay ha manejado su macroeconomía bastante bien, aunque me preocupan un poco los desequilibrios fiscales y de cuenta corriente que han surgido recientemente. Supongo que los organismos multilaterales van a estar muy dispuestos a dar una mano como en crisis anteriores".

Dice que le sorprendería mucho que, al menos por un corto tiempo, no se sintiese el golpe y -por ejemplo- no se devalúe el peso uruguayo.

"Lo peor para Uruguay y para el mundo es si otros países se derrumban junto con Argentina. Ya he mencionado el caso de China, lo que sería muy serio. Pero también sería preocupante si Turquía, que está en la cuerda floja, sufre una fuerte salida de capitales y se ve forzada a poner un cepo como Argentina. Eso podría llevar a que los inversores piensen que se va a generalizar y se salgan de todos ellos, incluido Uruguay".