El mayor gasto por la contienda electoral del próximo año, contribuirá a una aceleración del crecimiento del PIB a 2,5% en 2018. Pero lo más importante es que este crecimiento podría lograrse sin distorsionar el marco macroeconómico, estimó Gabriel Casillas.

Reconoció la contribución del consumo privado al crecimiento de la economía a pesar de los choques externos.

Además, refirió que ha habido cambios en los patrones de compra de la población, ya el promedio de las facturas de compra ha bajado. No obstante, ha aumentado la masa de consumidores, además de que algunos compradores se han desplazado a tiendas de menor tamaño.

Al presentar sus nuevas proyecciones macroeconómicas, Casillas comentó que entre los principales retos esta el mejorar el Estado de derecho y la impartición de justicia, así como la inclusión financiera.

Sobre la formalización de empleos, aplaudió que lo logrado está permitiendo que más personas accedan al sistema financiero.

Riesgos. Sobre las amenazas que penden sobre la economía expuso que la mayor se ubica en la posibilidad de que Trump denuncie el TLCAN para salirse del pacto comercial.

“Un anuncio o un tweet de Trump con una decisión de sacar a EU del TLCAN sí podría ocasionar una reacción violenta. Podría llevar al tipo de cambio por encima de los 20 pesos por dólar y ocasionar una caída de la Bolsa Mexicana”, advirtió.

Aunque luego que las cosas se calmaran los inversionistas regresarían al país al ver atractivos los precios de los activos.

Nosotros sí pensamos que se pueda llegar a un acuerdo en la negociación y que pudiera lograrse en diciembre o en enero”, auguró.

Acerca de los principales riesgos internacionales resaltó el tema de la reforma fiscal en Estados Unidos y las elecciones en algunos países de Europa en 2018.

Buena nota. Sobre si existe algún riesgo de que las elecciones generen un gasto excesivo, comentó:

El gobierno no va a gastar más y va a cumplir con sus metas fiscales, de la misma forma que lo ha venido haciendo. Esto le valió que las calificadoras le mejoraran la perspectiva de riesgo crediticio al país”, confió.

Reconoció el cabildeo que el gobierno hizo con las agencias calificadoras, para convencerles de que las finanzas públicas y el trabajo de consolidación fiscal de México, comparaban mucho mejor con otros países emergentes y de América Latina.