Santiago. El economista Augusto López-Claros, director del departamento encargado de realizar el informe "Doing Business" del Banco Mundial, asegura que los cambios en la metodología que se han realizado a los indicadores se realizó "en un contexto de apertura y transparencia", al tiempo que descartó tener algún vínculo con el presidente electo de Chile, Sebastián Piñera.

López-Claros aduce que los cambios en la clasificación de los países se da porque unos aplican reformas más rápido que otros y, recordó, "Chile introdujo entre 2014 y 2017 dos reformas", de acuerdo a El Mercurio de Chile. 

El economista respondió así a la información revelada este sábado por el economista jefe del Banco Mundial, Paul Romer, en la que afirma que hubo alteración en el ránking que perjudicó la gestión de la presidenta Michelle Bachelet y favoreció el mandato de Sebastián Piñera.

El funcionario del BM añade que en el más reciente informe, Chile perdió varios lugares pero por la introducción de una dimensión de género. "La legislación chilena tiene una serie de características que incorporan varias restricciones contra las mujeres", explica.

El hecho de que López-Claro, quien es de nacionalidad boliviana, haya trabajado en Chile hizo levantar las sospechas en el Ejecutivo de Santiago de que habría motivaciones políticas tras todo este asunto.

En tal sentido, descartó que exista algún tipo de sesgo político en la baja registrada por Chile. "Las acusaciones de manipulación política son totalmente sin mérito", dijo también a la agencia Bloomberg.

El economista López-Claros está de licencia del Banco Mundial y se encuentra trabajando como miembro sénior en la Escuela de Servicio Exterior Edmund Walsh en la Univerisidad de Georgetown en Washington.

En respuesta a la información difundida este sábado, el ministro de Economía, Jorge Rodríguez Grossi, señaló que la manipulación habría sido hecha por el economista a cargo de la construcción del ránking (Augusto López-Claro), con el objeto "de hacer ver un deterioro económico durante el Gobierno de Michelle Bachelet, con intenciones básicamente políticas".

El hecho de que López-Claro, quien es de nacionalidad boliviana, haya trabajado en Chile hizo levantar las sospechas en el Ejecutivo de Santiago de que habría motivaciones políticas tras todo este asunto.

Durante la gestión de Bachelet desde 2014, nuevos componentes de cálculo impactaron al país. De un puesto 33 en un índice sobre la facilidad para pagar impuestos en 2015, pasó a un 120 en 2016 tras la introducción de una nueva métrica sobre el tiempo que las empresas pasan dedicándose a temas impositivos.

*Con información de El Mercurio, Bloomberg y DW.