Pasar al contenido principal

ES / EN

Economista uruguayo advierte que giro en política exterior mitigaría desaceleración del PIB
Domingo, Diciembre 27, 2015 - 09:40

El experto dijo que si bien Argentina y Brasil siguen incidiendo en la economía uruguaya, lo hacen menos que hace 15 años atrás.

Montevideo. Entrevistado por El Observador TV el economista y director de Vixion Consultores, Aldo Lema, considera que el cambio de tendencia del ciclo económico para América Latina terminó por consolidarse este año y se acentuará en 2016 con tasas de crecimiento sensiblemente menores a la registradas en la última década. Volvió a insistir en que el económico cometió un "error" en el diseño del Presupuesto proyectando un alza promedio del 2,7% del PIB para el quinquenio que está en curso. En ese contexto, estimó que el techo de crecimiento para 2016 será de 1,5. Si bien destacó que Uruguay sigue despegado de los vecinos, aún no logra igualar el desempeño de algunos países del Pacífico.

A juicio de Lema, lo que ocurrió en Uruguay en 2015 estuvo dentro de la tendencia. Es decir, una "desaceleración previsible" que se materializó con fuerza desde el segundo semestre. Añadió que para el 2016, los desequilibrios macro permanecerán y "limitarán la capacidad" para realizar política contracíclicas para atacar la elevada inflación, el déficit fiscal, o los problemas de competitividad. En el mercado laboral, indicó que era "previsible" una desmejora luego de un largo período de dinamismo.

"Uno prefiere que se le vaya diciendo si habrá turbulencias". Sin embargo, se optó por decir que la desaceleración podría llegar a ser transitoria. El equipo económico juzgó que entrado en 2016 podría existir una recuperación de la economía. Hubo un error de pronóstico. Cuando hay incertidumbre, lo que solemos hacer todos es ponerse en escenarios pesimistas. Es preferible equivocarse por pesimista que por optimista. Incluso ante la duda, uno hubiera esperado escenarios más conservadores", cuestionó Lema sobre la postura que tomó el equipo económico para diseñar la ley de Presupuesto que aprobó el Parlamento.

Por otro lado, el experto dijo que si bien Argentina y Brasil siguen incidiendo en la economía uruguaya, lo hacen menos que hace 15 años atrás. "Algunas de las políticas que Uruguay ha desarrollado hace que se pueda distinguir de estos países", valoró.

Agregó que pese a que la economía local se encuentra "cuasi estancada" y al ajuste que está sufriendo el mercado laboral, Uruguay ha tenido un crecimiento por encima de la región y con menor volatilidad. Sin embargo, aún "no está dentro del grupo de los Chile, Colombia, Perú y México que en este proceso de los últimos años pudieron hacer políticas contracíclicas". "En materia cambiaria, Uruguay no ha podido desplegar toda su flexibilidad –que no tuvo en el pasado– porque la inflación ha operado como una limitante", aseguró. Por ese motivo, las políticas macro no pueden compensar el menor dinamismo de la actividad económica, explicó.

Con este escenario y la elevada incertidumbre que aún sigue operando en los mercados, Lema fijó un techo de crecimiento para la economía uruguaya de 1,5% para 2016 con "ajustes adicionales" en el mercado laboral a los que ya ocurrieron en 2015 con un desempleo elevado. "Los desequilibrios están lejos de corregirse", aseguró. De hecho, recordó que en 2015 se produjo un deterioro en el rojo de las cuentas públicas y las dificultades para contener la inflación. "Cuando se pierde credibilidad sistemática en la meta (de inflación), tiene un costo. No es gratuito", advirtió. Por otro lado, consideró que parece ser que la espalda política del equipo económico "tiene menos robustez" que en el pasado.

"Lo económico incide mucho en el ciclo político de Uruguay. Hay una parte del gobierno, en Economía, Cancillería y parte del gobierno, que muestran que Uruguay debe tener una nueva agenda de inserción externa. Pero los cuestionamientos en la interna del propio gobierno pueden llevar a pensar a que eso sea una expresión de deseo y no se pueda materializar en una perspectiva de mayor inversión y mejora del empleo para lo que resta del período", algo que contribuiría a mitigar la desaceleración de la economía, alertó.

Para Lema, Argentina está encarando dos procesos. Uno de largo plazo para revertir la confianza de los inversores y consumidores. "Sus resultados van a llevar tiempo. Argentina podría iniciar lentamente un proceso de crecimiento a fines de 2016 y principios de 2017 y muy sujeto al escenario externo y a Brasil en particular", indicó.

Por su parte, la agenda de "corto plazo" de Argentina está dada por una serie de medidas como la unificación del tipo de cambio que ayuda a que vuelvan los capitales. De todas formas, indicó que el primer semestre de 2016 será complejo por el impacto de la devaluación sobre la inflación y la negociación que deberá encarar con los fondos buitres.

Por su parte, en el caso de Brasil, Lema dijo que está "atravesando una recesión más profunda" de la esperada acompañada de una "pasividad" de las políticas públicas ni bien comenzó el segundo mandato de Dilma Rousseff. En ese sentido, indicó que no hubo nada que afectara las expectativas de los agentes, como una actitud más proactiva en materia de inserción internacional con una agenda más ambiciosa. A su juicio, Brasil enfrentará en 2016 una "recesión muy aguda" con desequilibrios importantes como una elevada inflación, un déficit fiscal entre 7% y 8%, y una deuda pública alta que lo llevan a un "círculo vicioso".

Autores

OBSERVA.COM