El director de la firma venezolana Econométrica, Angel García Banch, opinó que el levantamiento del control cambiario establecido desde el año 2003 en la nación sudamericana figura como una de las soluciones más viables para equilibrar la economía.

En entrevista concedida al canal privado Venevisión, García manifestó que se trata de una medida no sólo necesaria sino inevitable.

"Las presiones del sistema se están acumulando, los inventarios se han venido desplomando por el hecho de que la entrega de divisa han sido muy bajas (...) por lo que considero que esto podría pasar el año entrante aunque aún no lo sepan las autoridades en este instante", advirtió.

En otro momento de sus declaraciones el directivo opinó que levantar el control cambiario representaría un elemento de avance para diversificar la economía nacional e impulsar las exportaciones.

"Llegó el momento en que no solo es necesario y recomendable, sino que ya las presiones se han acumulado de tal forma, que las autoridades que lo consideran imposible se den cuenta que tienen que hacerlo en algún momento", afirmó el directivo de Econométrica.

Econométrica es una empresa dedicada a realizar informes sobre el comportamiento de la economía, así como brindar asesorías en planificación estratégica y financiera a compañías nacionales.

En reiteradas oportunidades altos funcionarios del Estado venezolano han coincidido en la necesidad de establecer un nuevo sistema cambiario donde converjan los tres mecanismos existentes actualmente en el país y que permita aportar mayor equilibrio a la economía.

No obstante, han sido enfáticos al plantear que este modelo no implica eliminar el control cambiario establecido hace 11 años por el fallecido presidente Hugo Chávez para frenar la fuga de capitales registrada en Venezuela con cifras superiores a los US$1.000 millones diarios.

Por su parte, economistas defensores del control cambiario también señalan que si se liberaran las tasas, el alza de los precios será indetenible lo que agudizaría aún más la compleja situación en el país suramericano donde la inflación interanual asciende a 63%, según cifras oficiales del Banco Central.

Aunque muchos concuerdan en que deben ser más eficientes los mecanismos implementados, tanto cambiarios como fiscalizadores.

En Venezuela rigen actualmente tres tipos de cambio oficiales, el gobierno ha planteado que el 80 por ciento de las divisas de la economía es suministrado por el Centro Nacional de Comercio Exterior (Cencoex) a una tasa preferencial de 6,30 bolívares por dólar.

Por esta vía, el Ejecutivo también definió un Plan General de Divisas por un monto de 42.700 millones de dólares destinados este año a cubrir las necesidades de las áreas prioritarias como alimentación y salud.

De igual manera, existe el Sistema Complementario de Administración de Divisas (Sicad I), que ofrece US$220 millones semanales a sectores productivos específicos convocados a subastas, con una tasa que fluctúa entre 10 y 12 bolívares por dólar.

De acuerdo con cifras oficiales, a través de este mecanismo el Estado venezolano ha otorgado más de US$2.400 millones a sectores considerados importantes pero no vitales para el desarrollo económico y social del país, dentro de los que destacan el automotriz, químicos, electrodomésticos, entre otros.

Mientras, el Sicad II fluctúa de acuerdo con el cruce diario de la oferta y la demanda, en un esquema que permite la transacción libre de divisas, sin topes ni bandas, a través de los bancos y casas de bolsa.

Mediante el mismo, Petróleos de Venezuela (Pdvsa), el Banco Central de Venezuela (BCV), la banca pública y las personas naturales y jurídicas pueden ofrecer y comprar divisas diariamente, de manera libre, con una tasa que se desprende de la oferta y la demanda y cuyo promedio ronda los 50 bolívares por dólar.