Desde que el ministro de Planificación y Finanzas de Venezuela, Jorge Giordani, dijo en la Asamblea Nacional que el tamaño de la deuda venezolana representa el 18% del Producto Interno Bruto (PIB), surgió una serie de comentarios y críticas sobre la manera en que el gobierno calcula sus finanzas.

Sin embargo, más allá de las formas, se observa en la data oficial que la economía venezolana en términos reales refleja una importante caída, mientras que en términos corrientes aumenta influenciada especialmente por los altos índices inflacionarios que ha padecido el país.

Las cifras del Banco Central de Venezuela indican que el PIB a precios corrientes pasó de 700.207 millones en 2009 a 1.002.838 millones de bolívares fuertes en 2010. Mientras que en el año 2000 cerró en Bs.F. 79.655 millones.

Aunque el PIB de un país es la sumatoria de todos los bienes y servicios que se producen en la economía, el monto que se observa en 2010 no refleja precisamente esa premisa.

El economista y profesor de la UCV José Guerra, explicó que el PIB en precios corrientes aumenta porque está valorado a los precios actuales.

"El incremento del PIB en términos corrientes revela que la economía ha estado impactada por la inflación, porque lo que crece son los precios no la producción".

El profesor del Iesa José Manuel Puente, resaltó que en términos nominales o a precios corrientes, en el cual se incluye la inflación, el PIB creció en 2010, pero que al deflactarlo, eliminar ese componente de los precios, ese indicador disminuye.

"Para explicarlo en términos sencillos, por ejemplo una empresa en el 2009 vendía 100 millones de bolívares fuertes en sillas, y ahora vende 120 millones de bolívares fuertes, pero éste monto no refleja que vende más sillas, sino que ahora el precio es mayor".

Puente señala que al observar esas cifras en términos reales la producción del 2010 es menor a la de 2009. En su conjunto la economía se contrajo 1,4%.

Para la población

El PIB per cápita en Venezuela registra importantes caídas durante los últimos dos años, debido a la contracción económica y al incremento de la población.

"Esto qué quiere decir, que hay menos bienes y hay más gente. En el 2011 puede registrarse nuevamente una caída del PIB per cápita porque no se estima un crecimiento económico significativo", advierte José Guerra.

José Manuel Puente coincide en este punto al señalar que los resultados de 2004 al 2008 denotan un crecimiento económico, sin embargo, cuando se lleva a términos per cápita se observan importantes caídas en 2009 y 2010, debido a la desaceleración de 3,3% y 1,4%, respectivamente.

"Y muy posiblemente ocurra en el año 2011. Aunque la producción de bienes y servicios crezca 2% durante este año, la población venezolana puede estar creciendo más de 2% interanual". El crecimiento debe ser superior a la tasa de natalidad, para que se puede sentir su efecto real.

El tema a evaluar durante el presente ejercicio fiscal es si se estará ante un nuevo año de contracción per cápita, resultado que dependerá en gran medida de cuánto crezca la economía.

José Guerra recuerda otro dato sobre el tema del PIB, y es la distorsión que se genera para calcular algunas cifras macroeconómicas como el tamaño de la deuda.

"Las distintas tasas de cambio que rigen la política cambiaria no permiten conocer con exactitud cuáles son las cuentas fiscales del Gobierno", apuntó.