La atención de los mercados durante la semana que inicia se centrará en la decisión de política monetaria del Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y aunque se prevé que mantenga sin cambios la tasa de interés, los especialistas afirman que el comunicado será importante para identificar las probabilidades de un alza en la reunión de marzo, afirmaron economistas de Banorte Ixe.

El consenso del mercado espera que el Fed dejará las tasas de interés en un rango inferior de 0,25% y el rango superior en 0,50%.

“Las minutas de la última reunión del FOMC en la que decidieron iniciar el proceso de normalización de la política monetaria dejaron en claro que el ciclo de alza en tasas será gradual. Este mensaje, ya descartaba la posibilidad de un nuevo incremento en la tasa de Fed Funds en la reunión del 26 y 27 de enero, mientras que las probabilidades asignadas a un alza en la reunión de marzo eran elevadas”, precisaron.

Inestabilidad. Sin embargo, el deterioro desde principios del año del entorno externo, en específico las perspectivas económicas de los mercados emergentes, la fuerte baja en el precio del petróleo, la volatilidad en los mercados y la apreciación del dólar, han ensombrecido el panorama e incrementado la incertidumbre en torno a la posibilidad de que el siguiente movimiento de alza en la tasa de referencia del banco central estadunidense se aplace aún más, detallaron en un análisis.

“En este contexto, la atención estará en el tono del comunicado que acompañará la decisión del FOMC de la próxima semana. Será especialmente relevante, la apreciación de la Fed respecto a las condiciones externas y al desarrollo de los mercados financieros, y su percepción respecto a los bajos precios del petróleo y el desempeño de la inflación. Creemos que la postura del FOMC respecto al próximo movimiento quedará aún más clara cuando se publiquen las minutas de esta reunión el próximo 17 de febrero”, advirtieron los analistas.

Crecimiento de Estados Unidos. Por otra parte, los inversionistas también estarán atentos a la divulgación en Estados Unidos de la primera estimación del crecimiento del PIB del tercer trimestre. El consenso estima que la economía más grande del mundo habría crecido 0,8% en el último cuarto del año, aunque los economistas de Banorte IXE calculan un avance menor, de 0,5%, debido a una menor acumulación de inventarios y a una desaceleración del consumo.

En el último trimestre del año pasado, la economía de Estados Unidos creció 2%, con un avance del consumo de 3%, por lo que las señales del desempeño de la actividad económica son de desaceleración, debido a que las ventas al menudeo de diciembre apuntan a que el consumo moderó su ritmo de expansión a una tasa de alrededor de 1,9% en los últimos tres meses del año.

Menor inversión. Las cifras de inversión también muestran señales de menor dinamismo, observándose una moderación en el ritmo de avance de la inversión en equipo. A la vez, los inventarios restarán puntos al crecimiento del periodo, con una acumulación muy por debajo de la observada en los trimestres previos.

Por el lado de las exportaciones netas, se espera una contribución negativa ante una caída pronunciada de las exportaciones.

Los analistas prevén que la confianza del consumidor del Conference Board subirá modestamente.