A pesar de las caídas continuas en las reservas de divisas de China, los economistas creen que no hay necesidad de preocuparse porque las reservas siguen siendo abundantes para que el país evite los riesgos externos.

Las reservas disminuyeron por sexto mes consecutivo a alrededor de US$3,01 billones el mes pasado, inferior a los US$3,05 billones de noviembre y de los US$3,12 billones de octubre, de acuerdo con el Banco Popular de China (BPCh), el banco central.

Las reservas son consideradas como municiones para que China resista los riesgos financieros, como las fuertes caídas de su moneda, el yuan. El país ha acumulado una gran cantidad de reservas de divisas mediante su superávit comercial que, en su punto máximo de US$3,99 billones en 2014, representó casi una tercera parte del total mundial.

Ahora las reservas descendentes, cerca de la marca psicológica de US$3 billones, han provocado preocupaciones en el mercado pues el país ha estado por encima del nivel en los últimos seis años.

Sin embargo, los economistas desestimaron las preocupaciones y dijeron que la tendencia a la baja es un fenómeno normal resultado de la gestión de reservas por parte de los reguladores, la apertura económica actual del país y las crecientes adquisiciones de divisas.

"No hay necesidad de ser excesivamente sensibles o entrar en pánico por la marca de los US$3 billones pues tiene un significado real mínimo", dijo Zhang Huanbo, investigador adjunto del Centro para Intercambios Económicos Internacionales de China.

De acuerdo con el punto de vista de Zhang, el analista Xie Yaxuan de la firma China Merchants Securities, dijo que "no creo que sea un resultado que no pueda ser superado".

Las reservas actuales son suficientes para que China satisfaga la demanda de liquidez del mercado y soporte los riesgos, mientras que el comercio exterior continúe teniendo un superávit, y la inversión hacia y desde el exterior ha mantenido en términos generales un equilibrio, indicaron los economistas.

Por otro lado, los reguladores pidieron al mercado prestar más atención para saber si las reservas de divisas pueden ofrecer suficiente liquidez, en lugar de obsesionarse por su nivel específico.

"Las reservas de divisas son abundantes y están dentro de un rango razonable y estable, y estar por debajo de la marca de US$3 billones no indica una crisis", dijo un funcionario no identificado de la Administración Estatal de Divisas (AED).

Pero debido a la creciente demanda de adquisición de divisas y la a persistente debilidad del yuan, la presión a la baja sobre las reservas de divisas de China sigue presente.

Ante las expectativas de un dólar más fuerte y de alzas en las tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos, la tasa de paridad central del yuan cedió hoy 594 puntos base para llegar a 6,9262 frente al dólar, con lo que puso fin a dos días de aumentos y se volvió la mayor caída desde junio.

Steven Zhang, un economista de Morgan Stanley Huaxin Securities, pronosticó que el yuan se depreciará levemente frente al dólar este año, y se mantendrá estable frente a una canasta de divisas distintas al dólar.

Bajo estas circunstancias, el BPCh tendrá que continuar mermando las reservas para estabilizar el yuan y evitar la fuga de capitales. La AED ha atribuido la caída de reservas de US$319.800 millones de China en 2016 en parte a las operaciones de mercado del BPCh.

Las reservas de divisas podrían descender por debajo de los US$3 billones en enero y seguirán siendo abundantes, de acuerdo con un informe de China International Capital Corporation, un banco de inversión líder de China.

China tiene las mayores reservas de divisas del mundo y disfruta de afluencia de divisas por su superávit comercial y de la inversión extranjera directa.

Como parte de los esfuerzos para defender las reservas contraídas, los reguladores chinos han mejorado la supervisión de la inversión al exterior y las adquisiciones personales de divisas, además, combaten la fuga de capitales mediante lavado de dinero, bancos clandestinos y otras actividades ilegales.

La AED dijo el viernes que fortalecerá la administración del flujo de capital transfronterizo y mejorará la gestión de las reservas de divisas para mantener la seguridad y la flexibilidad.