Quito. El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, anunció este martes un nuevo paquete de medidas económicas que incluye el alza del precio de la gasolina súper y una mayor austeridad de los gastos del sector público, en un intento por reducir un abultado déficit fiscal y reactivar su alicaída economía.

El país petrolero espera con medidas de austeridad e incentivos al sector productivo bajar el déficit fiscal desde el 7,2% al 4,3% del Producto Interno Bruto (PIB) a fines de año, según proyecciones recientes del Ministerio de Economía.

Las nuevas medidas incluyen una revisión del precio de la gasolina súper a US$2,98 por galón y una mejora en su calidad al pasar de 90 a 92 octanos. Antes del anuncio esta gasolina se comercializaba entre US$2,10 y US$2,32 el galón de acuerdo a la estación de servicio, según datos de medios locales.

"No hemos tomado estas medidas al inicio de mi gobierno, porque recibimos un país dividido y polarizado, un país con familias rotas por culpa del fanatismo ideológico", dijo el mandatario en una cadena de radio y televisión.

Moreno convocó a un diálogo nacional para encontrar mecanismos que permitan la focalización de los subsidios, que representan cada año más de US$3.000 millones.

Las autoridades mantendrán el precio actual al diésel de transporte, pero optimizarán el subsidio del derivado para el sector empresarial. Moreno convocó a un diálogo nacional para encontrar mecanismos que permitan la focalización de los subsidios, que representan cada año más de US$3.000 millones.

Con el ajuste del precio de la gasolina súper se prevé un ahorro de US$100 millones al año.

Las nuevas medidas incluyen además la eliminación y fusión de unas 20 instituciones. También se "delegará" las empresas públicas del sector aéreo, telecomunicaciones y correos.

El Estado eliminará el pago de las planillas de consumo de telefonía celular de ministros y asesores, retirará la seguridad a la mayoría de sus colaboradores y venderá unos 1.000 vehículos del parque automotor del Estado.

"Todo este esfuerzo de reducción de gasto corriente realizado desde el Ejecutivo permitirá un ahorro de más de US$1.000 millones anuales", dijo el ministro de Economía, Richard Martínez.

A la par de los anuncios de austeridad, el mandatario prometió ayudas sociales para los sectores más pobres del país y los pequeños empresarios y agricultores mediante el aumento del valor y cobertura de ayudas económicas directas y créditos baratos, respectivamente.