Quito. Tras la decisión de incrementar el salario básico unificado en un 10% para el próximo año de inmediato se registraron reacciones nada positivas a la medida.

De acuerdo al representante del sector empresarial en el Consejo Nacional de Salarios (Conades), Pablo Zambrano, “la noticia rebasa lo previsto por el sector empleador y la recomendación que hicimos en el Consejo”, con US$14.

El alza que comienza a regir el 1 de enero de 2011 alcanza los US$24, con lo que el salario básico para el próximo año pasará de US$240 a fijarse en US$264 mensuales. Y en esta oportunidad incluye tanto del sector público como el privado, pasando por el servicio doméstico, agrícolas, artesanos y pequeña industria.

Para Zambrano, entrevistado por el diario La Hora de Ecuador, corresponde ahora “analizar y evaluar cómo va a ser el primer trimestre del próximo año” y agregó que “para ver si no se producen problemas en el empleo”.

Insistió que el sector empleador está “preocupado por cómo se fijó el alza”, enfatizó.

“De existir una afectación tendrían que pedir a las autoridades que establezcan la fijación de manera técnica”, sostuvo el representante.

Ajeno a este malestar, el incremento se ampara en el Código de Trabajo, en el que se define que el salario se basa en criterios económicos como la tasa de inflación proyectada (3,7%), productividad del año (1,5%) y el factor de equidad (4,8,%). Estos antecedentes dan pie justamente para incrementar de la envergadura del establecido.