Con un arancel mayor que rige desde enero pasado y que afecta a cerca del 60% de los vehículos, el sector importador ecuatoriano ha comenzado a reducir sus compras al exterior.

Un reporte de la Asociación Ecuatoriana Automotriz (AEA), gremio que aglutina a las principales empresas que operan en la Costa, indica que las importaciones han caído en un 18,8% entre enero y abril del 2011 frente a igual periodo del año anterior.

Esa reducción incluye a vehículos armados (CBU) y partes que llegan para el ensamblaje local (CKD).

La disminución se acerca a la pretensión del gobierno, que busca restringir en un 20% estas compras, una medida adicional al incremento del arancel que se fijó a inicios de año y que elevó del 35% al 40% el tributo para los importados de hasta 1.900 cc.

En la práctica, la reducción de las importaciones entre enero y abril es cerca de $ 98,82 millones menos en compras de CBU y CKD, al pasar de $ 524,58 millones a $ 425,75 millones en el cuatrimestre.

Jaime Cucalón, presidente de la AEA, afirmó que “el sector automotriz, es el único que ha contribuido de manera real a la disminución de importaciones y al que le están controlando con la restricción”.

Hace dos semanas, Mauricio Peña, viceministro de la Producción, dijo que el Gobierno ha decidido reducir en un 20% las importaciones y que solo falta definir el periodo en el que regirá esa restricción, pues, según él, el sector automotor tiene la intención de que se consideren las importaciones comprendidas desde abril.

Ese anuncio es analizado con cautela por la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade). Clemente Ponce, director de ese gremio con sede en Quito, aseveró que esperarían ver bajo qué arbitrio legal se haría la restricción pretendida por el régimen.