La legalidad de las Unidades de Intercambio Solidario (UDIS) en Ecuador, que empezaron a circular en la parroquia de Sinincay, en Cuenca, a través de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Integral, y que ahora están suspendidas hasta que pase la consulta, genera debate.

Para las autoridades de gobierno, entre ellas Diego Borja y Verónica Legarda, del Banco Central, y hasta el presidente Rafael Correa, esta moneda complementaria “es una iniciativa privada” que se maneja como bono de supermercados y que, por tanto, sería legal.

Sin embargo, la discusión sobre el tema sigue dentro del gobierno. Esta semana, un experto canadiense dará charlas al respecto a los funcionarios públicos. Adicionalmente, según Legarda, la entidad tiene una propuesta propia acerca del tema.

Otros expertos creen que el sistema de UDIS se contradice con la normativa vigente. En primer lugar, según la Superintendencia de Bancos, la Ley de Régimen Monetario indica que la única moneda o medio de pago en Ecuador para operaciones financieras realizadas por o a través de instituciones financieras es el dólar, y la circulación de sustitutos monetarios está prohibida y penada por la ley.

En este contexto, las UDIS tienen todas las características del dinero: son un medio de cambio, una medición de valor y un depósito de valor, pero son manejadas por la Cooperativa Integral. Esto significaría una primera violación, ya que dicha cooperativa pertenece al sistema financiero, según lo indica la Constitución en los arts. 309 y 311, en los que se indica que las cooperativas de ahorro y crédito son parte del sistema financiero popular y solidario, que a su vez es parte del sistema financiero nacional.

Adicionalmente, el capítulo 2 de la Ley de Régimen Monetario dice que la acuñación, circulación, canje y desmonetización de moneda corresponde al Ejecutivo. Así, nadie más puede emitir moneda. Para Marcos López, exmiembro del directorio del Banco Central, esta sería una segunda violación, pues las UDIS sí son una moneda.

En este caso, emitida por la cooperativa o por la Fundación STRO, que donó los billetes. Para López, en Ecuador se está “permitiendo una emisión inorgánica”.

De otro lado, STRO asesoró al Municipio de Suchitoto, en El Salvador, para el uso de UDIS. En la web del Cabildo se indica que el respaldo puede ser a través de un método llamado LBC (Loans Backed Currency), que consiste en efectuar la emisión de vales a través del otorgamiento de crédito (compromiso de pago), respaldado por un contrato crediticio y garantías.

Así, estas monedas se obtienen solo cuando el socio pide un crédito a su cooperativa en UDIS, a menor interés.

Para López, el argumento de que es una iniciativa privada es como regresar al siglo XIX, cuando cada banco emitía sus billetes. El experto dijo que este tipo de sistemas genera caos en la estructura monetaria.

En el 2009, cuando se implementó esta moneda en El Salvador, se vivía el mismo debate. Por ejemplo, en un periódico llamado elsalvador.com el representante de los promotores de este tipo de monedas, Ernesto Marín, decía que “lo de nosotros es un vale de uso privado, exclusivo para gastarlo en esta red”. Marín decía que es un sistema parecido al que manejan almacenes o supermercados.

El periódico virtual decía que para Rafael Barraza, director de la Escuela Superior de Economía y Negocios y expresidente del Banco Central de ese país, las UDIS no son una moneda con respaldo legal y que pueden prestarse a fraudes o estafas.