Quito. El gobierno de Ecuador prevé que su economía crezca un 4,2% en el 2012, una cifra inferior a la meta fijada para este año, debido a una contracción en su estratégico sector petrolero, dijo el miércoles el presidente Rafael Correa.

Para el 2011, el gobierno proyecta que el Producto Interno Bruto (PIB) se expanda un 5,24%, impulsada por sus exportaciones no petroleras, desde el 3,6% registrada en el 2010.

"El sector petrolero decrecería un 2% (...) la inversión es para mantener la producción, pero vamos a revisar estas perspectivas", dijo Correa en una reunión con la prensa extranjera.

La inflación en el 2012 se ubicaría en el 3,93%, agregó Correa. En el 2011 el índice cerraría en un 3,69%, según datos oficiales.

El mandatario dijo además que el precio del crudo en el mercado internacional se mantendría el próximo año en los mismos niveles, pero que el país se prepara para enfrentar posibles efectos por la crisis que viven Estados Unidos y Europa.

El socio más pequeño de la OPEP no descarta regresar a los mercados internacionales en el 2012 como una opción para financiar su presupuesto, aunque todo dependerá de la "coyuntura".

"Nos ha ido bien sin ellos (los mercados internacionales) Si se puede colocar bonos en el mercado es mejor, pero si no se puede, seguiremos como hasta ahora", agregó.

Ecuador declaró en el 2008 una moratoria en parte de su deuda comercial para luego recomprarla a precios de mercado.


Ecuador impulsa una renegociación de los contratos mineros de exploración con compañías de Estados Unidos y Canadá y espera concretar los nuevos contratos en las próximas semanas.

El Gobierno quiere que las compañías mineras extranjeras paguen un 8% en regalías por ingresos "a boca de la mina".

"En principio estamos proponiendo el 8% y la contrapropuesta de las compañías es el 6%, es uno de los puntos donde no hay acuerdo", añadió Correa.

Las mineras canadienses Kinross, la empresa de capital chino Ecuacorriente y la estadounidense International Minerals cerrarían la negociación este año.

Mientras que otros dos acuerdos con las compañías Iamgold y Ecuacorriente -para otro proyecto- se concretarán durante el 2012, a la espera de que concluyan actividades de exploración avanzada.

Con los nuevos contratos se prevé una inversión en el desarrollo de los proyectos de oro, plata y cobre de unos US$7.000 millones en los próximos siete años.

La nación sudamericana tiene una creciente industria minera, pero detuvo la actividad en abril del 2008 para promulgar una nueva ley del sector, a fin de asegurar mayores ingresos para la nación.