Para Carrasco, los dineros que se recauden de la reforma tributaria servirán para financiar tres necesidades del gasto permanente: salarios de maestros por nombramiento y otros gastos (US$200 millones al año, según dijo Correa en un enlace sabatino); la emergencia de salud (US$406 millones) y el mejoramiento de combustibles, como parte de una política verde (US$200 millones).

Carrasco dijo que el proyecto de reforma tributaria está por enviarse a la Asamblea con carácter económico urgente.

Sobre el incremento del Impuesto a la Salida de Divisas (ISD) del 2% al 5% en el que también se contempla gravar a los dineros de las exportaciones que no regresen al país, Carrasco consideró a la medida necesaria, no solo por un tema fiscal (se calcula que podrían recaudarse entre US$800 y US$1.500 millones), sino por el equilibrio de la balanza de pagos y la sostenibilidad del dólar.

Explicó que han salido del país unos US$18.500 millones, pero no precisó en qué lapso. “Algunos ecuatorianos están sacando fondos y depositando en paraísos fiscales, ganando bajas tasas pero descuidando la necesidad de canalizar el ahorro al desarrollo productivo”, señaló.

Para Carrasco, la medida será compensada con crédito tributario para las importaciones relacionadas con materias primas y bienes de capital que sirvan para producción nacional. La medida se aplicará durante tres años y ya no solo por un año.

Para Blasco Peñaherrera, presidente de la Cámara de Comercio de Quito, este impuesto es contrario al sentido común: no es lógico que se aplique en Ecuador, país que se está recuperando de un proceso recesivo. La presión fiscal está en un 20% y no en 14,5% como dice el SRI, pues hay que tomar en cuenta los impuestos que se pagan en gobiernos seccionales y otros rubros, explicó.

Para Peñaherrera hay un problema de balanza de pagos. Pero la solución no es gravar la salida de divisas, sino incentivar la producción interna y generar un ambiente de seguridad jurídica, laboral y tributaria.

Detalles: Posibles rubros. Exonerados
Los carros híbridos nuevos de hasta $ 30.000 y los carros de 1.500 cc y de menos de cinco años serán exonerados.

Tabla. Según la tabla del SRI, un Gran Vitara de 1.600 cc (2000) pagará $ 8. Un Hyundai Tucson 2000 cc (2008) $ 40. Un Silverado Híbrido de 6000 cc (2010) $ 1.260.

Revisión. Se revisa la tabla del IVA y el ICE de Híbridos. Se considera que sí son contaminantes.