Siete empresas ecuatorianas de los sectores de flores, brócoli, atún y textil (medias) participarán en las pruebas para la implementación de la Certificación de Abono Tributario (CAT).

Esta medida es una compensación para los sectores afectados por la no renovación del Sistema de Preferencias Arancelarias Andinas (Aptdea, por sus siglas en inglés) que empezará a implementarse el próximo 18 de julio.

Hasta tanto se realizarán ejercicios para afinar el procedimiento a cargo del Comité de Comercio Exterior, el Servicio de Rentas Internas y el Banco Central del Ecuador.

Dos firmas exportadoras representarán a cada ámbito productivo, a excepción del textil, donde solo hay una compañía que exporta medias panty al mercado estadounidense.

Hasta las 14:00 de ayer ninguno de los sectores remitía la información al Ministerio de la Producción, que realiza la coordinación.

La elección dependerá de los gremios que la representen y lo harán de forma aleatoria.

Ignacio Pérez, presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Flores, explicó que aún están recolectando la información solicitada por el ministerio: factura, la Declaración Aduanera Única (DAU) que es mensual y por destino, así como la guía de embarque.

El Comex validará la documentación física que presente el exportador, pasará al Servicio de Rentas Internas (SRI) que corroborará las facturas y esa información llegará al Banco Central del Ecuador (BCE) para confirmarla y emitir el certificado de forma electrónica.

Para Francisco Correa, de la empresa de brócoli Provefrut, la resolución del Comex para su sector es inaplicable, pues los importadores en Estados Unidos son quienes pagan y la factura no sale a nombre de quien exporta.

La propuesta presentada, a la que calificó de “simple”, es que con la factura de exportación se hagan las liquidaciones, pues ese documento se registra en el Banco Central.

Mauricio Peña, viceministro de la Producción, precisó que el proceso de pruebas ya arrancó con la solicitud de la información a las compañías exportadoras y el afinamiento de los sistemas internos del Servicio de Rentas y el BCE.