Washington. El Gobierno de Estados Unidos retrasó el sábado una decisión sobre si calificar a China como un manipulador de su moneda, en una medida que podría descongelar las relaciones entre ambas potencias pero enojar a numerosos legisladores estadounidenses.

El Departamento de Tesoro debía emitir un reporte semianual sobre monedas al Congreso el 15 de abril, apenas días después de que el presidente chino, Hu Jintao realice una visita prevista a Washington para una cumbre de seguridad nuclear organizada por el mandatario Barack Obama.

Legisladores han instado vigorosamente al Tesoro para que califique a China como manipulador, señalando que Pekín deliberadamente mantiene bajo el valor de su yuan frente al dólar, a fin de dar a sus exportadores una ventaja en el comercio que cuesta empleos en Estados Unidos.

El retraso empujará la toma de la decisión hasta mucho después de la visita de Hu, evitando una situación vergonzosa que podría causar una severa respuesta por parte de Pekín.

También permitirá al Gobierno de Obama obtener un respiro para persuadir a los funcionarios chinos a que voluntariamente dejen que su divisa se fortalezca.

La moneda china quedó atascada en su actual nivel de cerca de 6,8 yuanes por dólar desde julio del 2008, cuando la crisis financiera mundial empeoró, luego de un periodo de tres años de aumento gradual.