Washington. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos se abstuvo nuevamente de identificar a China como un país manipulador de su moneda, en un informe que podría provocar llamados del Congreso para tomar medidas más enérgicas con Pekín.

Algunos legisladores estadounidenses reclaman que el tipo de cambio del yuan en China distorsiona el comercio y despoja de empleos a Estados Unidos.

En un informe bianual que originalmente debía publicarse el 15 de abril, el Tesoro dijo que el yuan chino seguía estando subvaluado, pero destacó que la medida de China del mes pasado de poner fin a un tipo de cambio del yuan atado al dólar fue "significativa".

"Lo que importa ahora es qué tanto y qué tan rápido puede apreciarse el renminbi", como también se conoce al yuan, dijo el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, en un comunicado emitido conjuntamente con el informe.

"Estaremos dando seguimiento cercano y regular a la apreciación del renminbi y continuaremos trabajando hacia la expansión de las oportunidades para las exportaciones estadounidenses en China", dijo.

Una semana antes de un encuentro de presidentes del Grupo de los 20 que se celebró el mes pasado en Canadá, Pekín flexibilizó su moneda tras mantenerla durante casi dos años atada al dólar, y desde entonces ha permitido que su valor suba ligeramente.

Legisladores estadounidenses han propuesto modificar la legislación sobre comercio y monedas para facilitar la adopción de medidas punitivas contra países que hayan "desalineado fundamentalmente" sus divisas para obtener efectivamente ventajas mediante precios injustos frente a productos fabricados en Estados Unidos.

El presidente de la Comisión de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, Sander Levin, dijo tras la difusión del informe que Estados Unidos debería mantener abiertas "todas las opciones" para presionar a China y su moneda.

"Debemos vigilar los avances de China, pero también dar seria consideración a todas las opciones en el caso -como fue el caso en 2005-2008- de que China fracase en adoptar las medidas adicionales necesarias que representen un constante y significativo progreso", dijo.

Agregó que el Congreso y el gobierno deberían explorar a profundidad la opción de desafiar las prácticas actuales de China a través de un reclamo ante la Organización Mundial del Comercio.