Washington. Se espera que este martes los reguladores estadounidenses entreguen a compañías aseguradoras, fondos mutuos y otros grandes actores de los mercados financieros una idea mejor de si estarán bajo el mismo tipo de escrutinio adicional de gobierno que enfrentan los grandes bancos estadounidenses.

Ninguno de los sectores está muy ansioso de estar bajo la vigilancia adicional que viene con la categoría "sistémico" y han pasado el último año tratando de influir para que se les ignore.

La preocupación es que el nuevo escrutinio implique nuevas restricciones que podrían afectar a los balances de las compañías.

El Consejo de Estabilidad Financiera tiene programado entregar este martes una nueva propuesta sobre el modo en el que se determinará que firmas no bancarias son lo suficientemente importantes para el sistema financiero, por lo que ameritan una mayor supervisión de parte de la Reserva Federal.

También este martes, lo reguladores bancarios tienen programado votar una propuesta bancaria -conocida como legislación Volcker- que prohíbe la mayor parte de las operaciones por cuenta propia de los bancos.

Ambas legislaciones son partes muy anticipadas de la ley de supervisión financiera Dodd-Frank del 2010.