Washington. Estados Unidos se encamina a su cuarto año seguido con un déficit fiscal superior al billón de dólares, según estimó este martes una oficina del Congreso, dando argumentos a las críticas republicanas sobre los gastos del gobierno de cara a las elecciones de noviembre.

La autónoma Oficina de Presupuesto del Congreso dijo que el déficit del año fiscal 2012 ascendería a US$1.079 billones, por encima de una estimación de US$973.000 realizada en agosto.

Si el Congreso extiende una rebaja del impuesto a las nóminas hasta fines de este año, como se espera, el déficit aumentaría en otros US$100.000 millones hacia diciembre.

El escenario base de la estimación, apoyado en la actual legislación y en la asunción de que los recortes de impuestos de la era Bush y la eliminación del impuesto mínimo alternativo vencen a fines del 2012, muestra que el déficit podría caer a unos US$585.000 millones para el año fiscal 2013. Esta cifra también es superior al pronóstico de agosto.

Bajo este escenario -considerado por muchos observadores políticos como poco realista- en la próxima década el déficit se contraería a un promedio más sostenible del 1.5% del Producto Interno Bruto frente al 7% del año fiscal 2012, que concluye el próximo 30 de septiembre.

El déficit para el actual año fiscal se mantendrá sobre el billón de dólares debido a una desaceleración de los ingresos por el impuesto corporativo, dijo un funcionario de la oficina del Congreso, conocida por su sigla en inglés de CBO.

Estados Unidos registró déficits fiscales de US$1,3 billones en cada uno de los últimos dos años, tras un rojo récord de US$1,4 billones en el ejercicio fiscal 2009, que marcó el primer año de Barack Obama en la presidencia.

Estas estimaciones alimentarán la disputa entre la oposición republicana y el oficialismo demócrata en una campaña electoral centrada en el gasto y en los impuestos.