El Cairo. El ministro de Finanzas de Egipto, Samir Radwan, dijo este sábado que el país no necesitará fondos del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, pese a que se firmó un acuerdo, argumentando que revisiones al presupuesto habían recortado la previsión de déficit.

El déficit 2011-12 en el primer borrador de presupuesto fue previsto al 11% del Producto Interno Bruto, pero fue revisado al 8,6% debido a un dialogo nacional y las preocupaciones del gobernante Consejo del Ejército sobre los niveles de deuda, dijo el ministro a Reuters.

"No necesitamos en esta etapa préstamos del Banco o del Fondo", dijo Radwan a Reuters, y añadió que Egipto aún tenía las "mejores relaciones" con las instituciones.

A pesar de las revisiones del presupuesto, el gobierno dijo que aún esperaba un crecimiento de entre 3,0 y 3,5%, en línea con previsiones anteriores, que algunos economistas dijeron podrían resultar optimistas.

Un portavoz del FMI confirmó este sábado que Egipto no requeriría el programa de créditos, y sostuvo que la institución mantenía sus contactos con las autoridades militares egipcias.

Egipto acordó este mes una línea de crédito de US$3.000 millones a 12 meses con el FMI, que según El Cairo venía con términos más flexibles a los usualmente asociados con tales créditos.

El gabinete egipcio aprobó el 1 de junio un presupuesto para el 2011-2012 que eleva el gasto en un cuarto para crear empleos y ayudar a los más pobres tras las masivas protestas que derrocaron al gobernante Hosni Mubarak el 11 de febrero.

Pero el plan fue revisado en un nuevo proyecto de ley anunciado este miércoles, que incluyó elevar los ingresos fiscales y reducir los subsidios al combustible.

Los Estados árabes están entre los que ofrecieron apoyo.

El ministro señaló que Qatar entregó US$500 millones para reforzar el presupuesto la semana pasada.

"Ese es un regalo", dijo, al ser consultado sobre si existía alguna condición para ese monto. Indicó que Arabia Saudita había ofrecido anteriormente una cantidad similar.

El primer borrador del presupuesto estima un déficit de alrededor de 170.000 millones de libras egipcias.