A menos de tres semanas de la conferencia del Clima de la ONU en París, un nuevo estudio vuelve a presionar a la clase política ante la necesidad de tomar medidas para la protección del medio ambiente. El análisis publicado por el Instituto de Cambridge para el Liderazgo Sostenible es uno de los primeros en ocuparse ampliamente de los efectos del cambio climático. Por una parte, los autores anticipan cómo influirá en la economía en los próximos 35 años. Y por otra, los efectos de estas políticas climáticas en los mercados financieros en los próximos 5 años.

Costes a corto plazo, beneficios a largo. Según el estudio, las medidas destinadas a detener el calentamiento global tendrían efectos negativos tanto en la economía financiera como en la real. Sin embargo, a largo plazo generarían un efecto positivo en la situación económica mundial. En caso de alcanzar el objetivo de los dos grados (no superar los dos grados de calentamiento desde la era preindustrial), el rendimiento de la economía global podría aumentar un 20 por ciento más que en un escenario de políticas pasivas y en el que crezca el consumo de energías fósiles.

A menos de tres semanas de la conferencia del Clima de la ONU en París, un nuevo estudio vuelve a presionar a la clase política ante la necesidad de tomar medidas para la protección del medio ambiente. El análisis publicado por el Instituto de Cambridge para el Liderazgo Sostenible es uno de los primeros en ocuparse ampliamente de los efectos del cambio climático. Por una parte, los autores anticipan cómo influirá en la economía en los próximos 35 años. Y por otra, los efectos de estas políticas climáticas en los mercados financieros en los próximos 5 años.

Costes a corto plazo, beneficios a largo. Según el estudio, las medidas destinadas a detener el calentamiento global tendrían efectos negativos tanto en la economía financiera como en la real. Sin embargo, a largo plazo generarían un efecto positivo en la situación económica mundial. En caso de alcanzar el objetivo de los dos grados (no superar los dos grados de calentamiento desde la era preindustrial), el rendimiento de la economía global podría aumentar un 20 por ciento más que en un escenario de políticas pasivas y en el que crezca el consumo de energías fósiles.

Los investigadores de la London School of Economics publicaron este año otro estudio que también explicaba las ventajas de políticas medioambientales radicales no solo a nivel mundial, sino también a nivel nacional. Por último, el director del Banco de Inglaterra, Marc Carney, también calificó el cambio climático como una amenaza para la estabilidad financiera. Solamente los costes de los seguros condicionados por la meteorología aumentaron enormemente desde los años ochenta. “Y los retos a los que nos enfrentamos hoy no son nada en comparación con lo que vendrá en un futuro”, decía Carney en un discurso en septiembre.