Asunción. La actual caída de las recaudaciones aduaneras ha dado lugar en los últimos días a un fuerte intercambio de declaraciones entre autoridades de Hacienda y de la misma Aduana. En las estadísticas los resultados deficitarios se ubican en al menos 15 de los 33 puestos de recaudación.

El puesto aduanero de Terport, un puerto privado situado en la ciudad de San Antonio, es el que registra la mayor caída de las recaudaciones entre las principales oficinas de la Dirección Nacional de Aduanas (DNA), si se tienen en cuenta las estadísticas oficiales de junio pasado (las de julio aún no aparecen en la web de la institución), con 22,68% menos que en junio de 2015, lo que significa que por ese lugar y en un solo mes hubo una merma de G. 34.681 millones (US$ 6,3 millones) en impuestos.

Junto a Terport, que en años anteriores casi siempre ha encabezado las recaudaciones, están situados en los primeros lugares los puestos aduaneros de Caacupemí, Villeta y Ciudad del Este (en ese orden), que en el mes de junio, al contrario de aquel, mostraron aumentos, en este caso de 2,97%, 16,17% y 6,7%, respectivamente.

Por otro lado, aunque su movimiento es muchísimo menor, no deja de llamar la atención el caso de Itá Enramada, donde en el citado periodo los ingresos disminuyeron en nada menos que 62,4%, y casi lo mismo ocurre con las oficinas ubicadas en Santa Helena (-53,28%), Zona Franca Trans-Trade (-52,57%), Empedril SA (-49,56%), Encarnación (-41,38%) y Terminal de Cargas Km 12 (-40,45%).

En total la caída de las recaudaciones en junio fue de 6,06%, equivalente a G. 41.628 millones (US$ 7,5 millones), aunque lo que ha llevado a las autoridades de Hacienda a poner el grito al cielo es el resultado global en lo que va de año.

En ese sentido, los datos de julio indican que Aduanas recaudó en siete meses solo G. 4,068 billones (US$ 716 millones), mientras que en el mismo lapso del año pasado el monto fue de G. 4,382 billones (US$ 842 millones), es decir que hay una caída de G. 314.000 millones (US$ 126 millones).

El titular de Hacienda, Santiago Peña, llegó a decir que los esfuerzos o controles de la DNA son “claramente insuficientes” y que se espera mucho más de los funcionarios aduaneros, tanto en materia de control como de recaudaciones. Incluso, terminó la semana diciendo que vería con buenos ojos que Aduanas vuelva a depender directamente de Hacienda.

El titular de la DNA, Nelson Valiente, respondió que no está de acuerdo con las comparaciones que hace Peña y atribuyó la baja recaudación a la merma de la actividad comercial.