Nueva York. Andina. Este domingo asumirá la presidencia del Banco Mundial el estadounidense Jim Yong Kim, cuya elección fue cuestionada por varios países emergentes por considerar que no era la persona indicada para asumir el cargo en medio de la crisis económica mundial.

Según la cadena alemana Deutsche Welle, la tarea que le espera no es nada fácil. Su antecesor, Robert Zoellick, dirigió el Banco Mundial, una organización de las Naciones Unidas para el combate de la pobreza, a lo largo de la crisis financiera global.

Los países industrializados tuvieron entonces, y siguen teniendo, sus propios problemas, ya sea en la eurozona, en Estados Unidos o en Japón, por lo que las expectativas en Yong Kim son enormes.

Anteriormente, se acusó al Banco Mundial y a su organización hermana, el Fondo Monetario Internacional, de promover, a través de su credo -basado en la liberalización, desregulación y privatización- la estrategia de los países ricos.

Se dijo que su objetivo principal no era la ayuda al desarrollo sino a la transformación de los países en desarrollo en mercados para los países industrializados.

Pero hoy en día se escuchan cada vez menos esos reproches. La pobreza extrema en el mundo está en retirada: es fue la conclusión del Banco Mundial bajo la presidencia de Robert Zoellick.

El número de personas que viven por debajo del nivel de pobreza disminuyó entre 1981 y 2008 de cerca de 2 mil millones a 1,3 mil millones. Y la cantidad de seres humanos que deben vivir con menos de 1,25 dólares por día bajó a alrededor de 700 millones.