México. El peso mexicano está recuperando terreno frente al dólar a medida que se va reduciendo el temor de los inversionistas a que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegue a concretar las duras medidas de proteccionismo comercial que prometió en su campaña.

La moneda mexicana ligó dos semanas al alza y este viernes logró su mejor nivel desde mayo de 2016, luego de que el dólar al mayoreo cerrase en los 17,9060 pesos, según datos del banco central de México (Banxico).

Al menudeo, la divisa estadounidense cerró en los 18,20 pesos en ventanillas de banco Citibanamex, lo que significó un avance de 0,45 centavos para el peso desde el 5 de junio y su menor precio en meses.

El subdirector de análisis económico de CI Banco, James Salazar, explicó que el peso acumula ya cinco meses con una tendencia positiva que es resultado de la mezcla de varios factores, uno de ellos que Trump no ha cumplido sus promesas.

La moneda se depreció a su máximo histórico frente al dólar el 19 de enero pasado, un día antes de que el republicano asumiera la Presidencia, en medio de la preocupación de los inversionistas de materializara su amago de sacar a Estados Unidos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Desde entonces, el peso se ha apreciado un 18% frente al dólar, empujado también por el optimismo en los mercados ante los resultados positivos para EEUU, México y Canadá que podría arrojar la actualización del TLCAN, cuyo inicio está previsto para agosto a petición de la Casa Blanca, indicó el analista.

Perdiendo los miedos. El vecino país del norte es el principal socio comercial y destino del 80% de las exportaciones de México, en buena medida, por el pacto comercial vigente desde 1994.

"En sentido estricto, el mensaje ha sido que los miedos que se percibían, sobre todo a inicio de año, se han estado resolviendo a favor de la moneda mexicana y se están borrando las pérdidas que sufrió con la elección de Estados Unidos", dijo Salazar.

"Estamos a niveles que veíamos en mayo de 2016, previo a que se supiera que Trump sería el candidato republicano", subrayó.

"Estamos a niveles que veíamos en mayo de 2016, previo a que se supiera que Trump sería el candidato republicano", subrayó ejecutivo de Banxico.

Otros factores que han beneficiado al peso, afirmó, son que el precio internacional del petróleo ha estado por encima de los US$45 por barril, la victoria de Emmanuel Macron en las presidenciales francesas, las acusaciones de corrupción contra el presidente brasileño, Michel Temer, y el aumento de la tasa de referencia de la Reserva Federal de Estados Unidos.

Incluso la victoria del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI) el 4 de junio en los comicios para gobernador del central estado de México, el más poblado del país, generaron confianza entre los inversionistas, destacó.

La política monetaria del Banxico, que en mayo pasado elevó su tasa de referencia al 6,75%, también ha contribuido a consolidar la racha positiva.

"Está regresando el optimismo por activos mexicanos denominados en pesos y por eso es que vemos el tipo de cambio por debajo de los 18 pesos", comentó.

Salazar previó que el dólar se mantendrá en un rango de 17,90 a los 18,10 pesos durante el resto de junio y julio, aunque adelantó que el comienzo de la revisión del TLCAN causará volatilidad hacia arriba en el tipo de cambio.

Por su parte, el coordinador de la Licenciatura en Contaduría y Gestión Empresarial de la Universidad Iberoamericana, Abraham Vergara, enfatizó que el peso se ha tomado un respiro a causa de factores externos y no a un fortalecimiento de la economía mexicana.

"La economía sigue detenida, con problemas de empleo y de crecimiento", advirtió el académico, quien coincidió en que la moneda ganó terreno por una menor preocupación de los mercados con respecto a que la revisión del pacto comercial pueda perjudicar a México.

Expuso que la apreciación del peso podría favorecer a las industrias que dependen de la importación de materia prima para manufacturar productos terminados y controlar la creciente inflación, cuya tasa llegó al 6,16% en mayo, la más alta en ocho años.

"Con este retroceso del dólar esperaríamos ver controles en la inflación. No digo que regrese a los niveles de 2 o 3%, pero que por lo menos ya no se siga incrementando", manifestó.