Asegurar que las empresas dirigidas por mujeres tienen mejores resultados es una generalidad que les ha servido poco a las nuevas emprendedoras para escalar en el campo productivo en Colombia. Cada año el tema se repite, siempre que se celebra el Día de la Mujer vuelven las reflexiones en torno al terreno ganado por ellas en el campo empresarial. Sin embargo, lejos de cualquier análisis conmemorativo, lo cierto es que las sociedades en las que se promueve la igualdad de género en el campo del desarrollo económico tienen mayores avances que en aquellas en las que sus mujeres son relegadas.

Así lo confirmaron los ponentes y asistentes al Foro Mujeres de Empresa realizado este miércoles por la secretaría de Desarrollo Económico para resaltar los avances que ha tenido Bogota en la inclusión femenina en su crecimiento económico en los últimos años, y los retos que todavía tiene que asumir la Administración para lograr una mayor equidad de género. Para Mariella Barragán, secretaria de ese despacho, el empoderamiento en este aspecto de las mujeres en Bogotá sólo es posible si se promueve igual acceso a capacitación y a empleos de calidad. En palabras de la funcionaria, es indispensable el apoyo a las iniciativas de emprendimiento femeninas, el libre acceso a cargos directivos y a espacios en los que se permita la toma de decisiones.

En la capital, en el último año, el porcentaje de mujeres empleadas fue de 44,6%, mayor a la cifra registrada en América Latina (42,4%). A través del programa Banca Capital, se han entregado cerca de $40 mil millones en créditos a mujeres para propiciar la creación de empresas y se ha brindado asesoría para emprendimiento a alrededor de 35 mil mujeres en los últimos tres años.

Sin embargo, el último estudio del GEM (Global Entrepreneurship Monitor), que monitorea las estadísticas de emprendimiento global, demostró que en 2010 por cada dos hombres empresarios hay sólo una mujer y frente a 10 emprendimientos femeninos hay 15,8 adelantados por hombres. Esto demuestra el largo camino que le resta recorrer a la ciudad en el tema de posicionamiento femenino en la economía. Actualmente, por cada 10 hombres empleados, 8,8 mujeres tienen algún cargo, lo que significa, según la Secretaría, que hacen falta 40.200 empleos para mujeres para que la situación sea ecuánime. En cuanto a los ingresos, los hombres siguen llevando la delantera. El Departamento Nacional de Planeación indica que entre 2002 y 2009 se registró una diferencia de ingresos del 20%.

Florence Thomas, la reconocida feminista, propone una mirada distinta frente al tema. Asegura que es necesario que se reconozca la gran importancia de las mujeres en la economía desde sus propias viviendas. “Si todas las mujeres de Colombia entraran en huelga de trabajo doméstico la economía entraría en crisis”. Bajo esta premisa Thomas insiste en que ellas deberían jubilarse mucho antes que ellos por su doble trabajo, que incluye las labores domésticas. “Lo que falta es un reconocimiento de todo ese trabajo que han hecho las mujeres durante miles de años que hasta ahora ha sido invisible”.

Es un hecho que las sociedades que incluyen la fuerza femenina en su desarrollo son más competitivas. No es gratuito que El Foro Económico Mundial insista en que en los países en los que hay mayor igualdad de género se evidencian mayores avances en el PIB per cápita y que el último informe de la consultora mundial Deloitte “The Gender Dividend: Making the Business Case for Investing in Women” resalte la importancia de las mujeres en la economía y señale que este año ellas impulsarán el crecimiento económico mundial.

Para Barragán una transformación de la cultura empresarial en la que se vea a las mujeres como grandes tomadoras de decisiones, como aportadoras competitivas en las dinámicas de desarrollo de la ciudad permitirá conseguir el empoderamiento económico y la igualdad de género en Bogotá. Finalmente, la decisión no es sólo de los hombres. Serán las mujeres las que determinen si siguen ganando terreno.