La resistencia de Alemania a la urgencia por centralizar la supervisión de los bancos en Europa avivó las tensiones este sábado con Francia, que pidió una rápida implementación del plan para ayudar a poner fin a la crisis financiera y apuntalar a la moneda única.

Con la propuesta de otorgar mayor autoridad al Banco Central Europeo (BCE) para que supervise a todos los bancos de la zona euro, la Comisión Europea espera romper con un círculo vicioso y dejar el camino abierto para una cooperación fiscal más profunda en Europa a fin de mejorar la posición del euro.

Este sábado, los ministros de Finanzas de la Unión Europea se reunieron en Chipre para discutir la propuesta, pero emergieron las divisiones luego de que este viernes expertos dieran detalles sobre cómo funcionaría la unión bancaria en un encuentro previo.

Alemania, que busca retener buena parte de la supervisión para sus bancos, ha cuestionado si es que el BCE debería recibir la autoridad para regular a los 6.000 prestamistas de la zona euro, argumentando que la tarea abrumaría al banco central.

El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, reiteró esta postura este viernes y expresó cautela sobre las expectativas de que se produzca un acuerdo para fines de año, el plazo establecido por los líderes de la zona euro.

"Lo que me preocupa es que caigan en el peligro de crearse expectativas - y que eso ocurra también entre los mercados - que después no puedan cumplirse", afirmó Schaeuble a periodistas.

Funcionarios en Berlín sostienen que sería mejor proceder lentamente con reformas para garantizar la puesta en marcha de un sistema eficiente.

Los inversores siguen los eventos de cerca, dado que entregar autoridad de supervisión al BCE desata la posibilidad de otorgar ayuda directa a los bancos de España, por ejemplo, a partir del fondo de rescate permanente de la zona euro, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE).

"No veo que pueda haber una recapitalización directa a través del Mecanismo Europeo de Estabilidad para el 1 de enero", dijo Schaeuble, y añadió que era necesario aplicar estrictas condiciones a cualquier asistencia.

En contraste con Alemania, Francia, cuyo crecimiento económico se ha estancado desde fines del año pasado y donde los bancos tienen inversiones riesgosas en países con Grecia, ha pedido acciones inmediatas.

Al ser consultado si estaba de acuerdo con Schaeuble en que establecer el elemento de supervisión de una unión bancaria a inicios del año próximo era poco realista, el ministro francés de Finanzas, Pierre Moscovici, respondió: "No".

"Podemos y tenemos que hacerlo rápido. No debemos perder tiempo en resolver la crisis de la zona euro", sostuvo, y agregó que la supervisión conjunta debería aplicarse a todos los prestamistas.

Moscovici declaró este sábado que las diferencias sobre la unión bancaria no eran insalvables y que estaba convencido de que era posible lograr un acuerdo para fines de año.