San Salvador. El Salvador cumple hoy diez años con el dólar circulando como moneda nacional pero ante la galopante deuda externa se escuchan reclamos por la "desdolarización" de la economía.

Ilusionado con incorporar el país al proceso de integración económica mundial, preservar la estabilidad macroeconómica, evitar devaluaciones y bajar las tasas de interés, el gobierno de Francisco Flores (1999-2004) impuso el 1 de enero de 2001, la llamada Ley de Integración Monteraria (LIM), que puso a circular el billete verde a la par de la moneda local el Colón.

"Siempre me opuse a esa medida (dolarización). Creo que fue lo más desafortunado que cometieron los cuatro gobiernos de Arena (Alianza Republicana Nacionalista, derecha)", comentó el economista y ex director de la Asociación Nacional de la Empresa Privada, Juan Héctor Vidal.

La LIM fijó el tipo de cambio a razón de 8,75 colones por dólar y permitió además la contratación de obligaciones con euros, el yen u otras monedas fuertes.

A pesar que la ley estableció un bimonetarismo, los bancos procedieron a retener los colones y en la actualidad sólo circula el dólar.

"El balance para mi es negativo, creo que no se logrado ninguno de los objetivos que fueron difundidos por los promotores de la medida. Las tasas de interés no son propias de una economía dolarizada, son demasiado altas", enfatizó Vidal.

El crecimiento del PIB entre 2001 y 2005 se mantuvo en promedio del 2,3%, luego los mejores índices se alcanzaron en 2006 y 2007 con un 4,2 y 4,3, respectivamente. En 2008 el PIB se redujo a 2,4%, para 2009 cayó a -3,5% y en el año recién finalizado el crecimiento dificilmente podría alcanzar el 1%.

"El aspecto más crítico de la dolarización es que nos ha llevado a una crisis que hasta ahora no tiene salida, el país está empobrecido y los agentes económicos están quebrados", declaró a la AFP Salvador Arias economista del gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda).

Para Arias la dolarización dejó al país sin política monetaria y "automaticamente" lo conectó en un proceso de endeudamiento con el exterior "muy fuerte" para financiar gastos corrientes del presupuesto.

Al cierre de 2009, El Salvador con un producto interno bruto de 21.100,5 millones de dólares, tenía una deuda pública interna y externa que suma US$11.173,5 millones, según datos del Banco Central de Reserva.

Para Arias, El Salvador, entre 2001 y 2009 pagó más de 13.900 millones al servicio de deuda, por lo que abogó por "regresar al colón para recuperar la política monetaria" para sortear el futuro.

El gobierno de Flores, al inicio de la dolarización, confió en la llegada masiva de inversiones, pero los economistas aclaran que los montos solo ingresaron cuando se privatizaron servicios estratégicos del Estado como las telecomunicaciones y bancos.

A pesar del panorama complicado de la economía salvadoreña, Vidal dice que no está de acuerdo que el país vuelva "acriticamente" al colón mediante un proceso de "desdolarización".

"Esos señores que ahora propugnan por desdolarizar la economía responden a intereses similares a los que dolarizaron la economía (...) hoy la medida está tomada. Todo está consumado. Hoy hay que echarle para adelante", resumió.

El pasado 18 de noviembre, el presidente Mauricio Funes, negó que pretenda desdolarizar, aunque reconoció que analizó los pro y contras con representantes de organismos financieros internacionales.

Una encuesta realizada en noviembre pasado por el matutino La Prensa Gráfica reveló que un 51% de los salvadoreños rechaza el dólar.

En el continente, además de El Salvador mantienen dolarizadas sus economías, Panamá y Ecuador.