Las compañías nacionales efectuaron inversiones por US$215,7 millones en El Salvador, y eso posiciona a Guatemala como uno de los principales capitalistas a escala Centroamericana durante el 2014.

Datos del Organismo Promotor de Exportaciones e Inversiones de El Salvador (Proesa) refieren que solo la banca y el comercio suman US$157,8 millones, y concentran el 81,5% de la inversión total de empresas guatemaltecas en El Salvador en el 2014.

Proesa informó a Prensa Libre que el capital reportado como Inversión Extranjera Directa (IED) corresponde a 80 empresas.

No obstante, Proesa refiere que los capitales se han mantenido durante los últimos 10 años, y solo registraron variación negativa en el 2009, como efecto de la crisis económica mundial, que impactó a Centroamérica.

Sectores

Las actividades financieras y de seguros, según los datos, realizaron inversiones por US$79,06 millones en El Salvador, lo que equivale a 36,6% del total.

Luis David, director de Invest in Guatemala —oficina de inversión—, explicó que ese comportamiento se debe a los flujos de capital que han realizado dos entidades bancarias nacionales que tienen presencia en el vecino país.

Se trata, comentó, de la Corporación BI y del Grupo Financiero G&T Continental, que mantienen una política de expansión hacia la región.

“Tengo entendido que hay otro banco que analiza la plaza de El Salvador, por lo que se puede dinamizar aún más el capital nacional hacia ese destino”, aseguró el directivo.

En este caso, dijo, entre Guatemala y El Salvador existe una misma cultura.

En el segundo lugar en inversión se encuentra el comercio, con una participación de US$78,76 millones, que representa el 36%, según las estadísticas.

Jaime Matus, presidente de la Cámara de Comercio y Servicios de Guatemala (Cecoms), expuso que esa tendencia responde por las alianzas estratégicas empresariales que han realizado diferentes grupos en varias ramas productivas.

Otro factor, explicó, es la distancia entre la Ciudad de Guatemala y San Salvador —principales centros económicos— que es de 240 kilómetros, y los tiempos de despachos son factibles.

“Hay empresas que manufacturan todo el proceso en Guatemala, y solo comercializan y distribuyen en los puntos de venta del vecino país ya establecidos”, subrayó.

Matus citó como ejemplo que algunas compañías constructoras prefabrican los materiales y solo los ensamblan en El Salvador, que al final representa un menor costo que hacer una inversión de instalar una planta industrial.

En el caso de alimentos, el presidente de Cecoms, explicó que El Salvador sigue siendo el principal comprador de legumbres y hortalizas que se producen en varios departamentos del occidente del país, y puede haber alguna alianza.

Matus expuso que uno de los principales obstáculos al comercio es el retraso en las aduanas en ambos países, problema que incrementa los costos logísticos, que al final repercuten en los productos al consumidor final.

En el rubro de servicios, El Salvador recibió un monto de US$49,67 millones y la industria por US$8,26 millones de capital nacional.

David expresó que en este caso se trata de empresas guatemaltecas que operan en Centroamérica y que expandieron sus flujos de capital en el vecino país.

“A escala centroamericana, los movimientos de capital son bajos, porque los países no son exportadores de inversión, sino más bien receptores de otros que tienen economías más fuertes”, aseguró.

La actividad de transporte reporta una inyección de capital por US$4,14 millones, y electricidad fue el más bajo.

Respecto de información y comunicaciones, Proesa contabiliza un comportamiento negativo por US$4,19 millones.

Para este año, respecto del PIB de El Salvador, se pronostica una tasa de crecimiento de 1,8%. En Guatemala se espera que sea de entre 3,6% y 4,2%.