Asunción. El embajador argentino en Paraguay, Rafael Romá, indicó que su país tiene la “potestad”, como medida contra la crisis, el mantener trabas al comercio, incluso sostenerlas hasta que la presidenta Cristina Fernández lo considere pertinente.

“Argentina no está prohibiendo el ingreso de ningún producto, tiene metodologías de control del comercio, y bueno esta es una potestad nacional que tiene que ver con problemas internos que la propia Argentina, con sus propios niveles de necesidad y también que ver con que el país tiene como manera de responder a la crisis”, alegó el diplomático que formó parte de la comitiva de Argentina en la Reunión Ordinaria de Cancilleres de la Unasur.

Romá expresó que los países de la región son los que ven las medidas adoptadas por su país como distintas a las que son, una “política interna de Argentina que creemos que no está destinada a nadie en particular, y que sí está destinada a tener un determinado nivel de regulación en el comercio” local para sobrellevar la crisis económica, según expresó el diplomático.

El mismo aclaró que no tiene las atribuciones para afirmar si se podría dar un cambio a la situación comercial que afecta a nuestro país, y que también genera inquietud en los demás países de la región, pero indicó que la medida fue ordenada por el propio gobierno argentino, y por ende le corresponde a la mandataria Cristina Fernández definir el cambio o no de su política económica.

Por tal motivo, indicó que las negociaciones hoy se centran más bien en flexibilizar plazos y lograr un mejor funcionamiento del sistema de control de la importación, antes que levantar las medidas.

“El cambio de las medidas, eso no te lo puedo decir yo, hoy son estas las que está aplicando el gobierno nacional argentino por decisión del propio gobierno, ahora, después si la presidenta y el ministro de Economía deciden cambiarlas, no soy yo el que le puedo decir qué hacer desde Asunción”, indicó.

El canciller argentino, Héctor Timerman, se negó a declarar sobre el tema.