Buenos Aires. "La sanción de la norma es un antecedente histórico para la soberanía de todos los países que deban reestructurar deuda", sostuvo Perceval, quien destacó que casos como el argentino "si no se regulase la renegociación, los fondos buitre podrían ser una tendencia creciente en el capitalismo futuro".

El proyecto fue presentado por Bolivia en nombre del G-77 y China y crea un comité especial que en los próximos meses redactará un marco jurídico multilateral para los procesos de reestructuración.

"El peligro está no sólo en que la economía financiera gobierne a la real, sino también en que la especulación prime por sobre las decisiones soberanas", añadió María Perceval en un comunicado.

Por último, destacó los avances provistos por las regulaciones creadas por el comité en términos de transparencia y previsibilidad del sistema financiero.

"Nadie en la ONU quiere que los procesos de reestructuración queden librados a la voluntad de los fondos buitre, sino que todos quieren reglas de juego claras para todos, deudores y acreedores", aseguró.