Buenos Aires.- Los empresarios de Argentina transitan un complejo escenario debido a la retracción de la economía, aunque mantienen un ligero optimismo de una reactivación para el resto del año, reveló el martes un sondeo de opinión.

Un 68% evaluó como “moderadamente peor” y “mucho peor” el primer semestre del 2018 en base a las previsiones, mientras que para la segunda parte del año un 51% considera que le irá entre “moderadamente mejor” y “mucho mejor”, dijo la consultora D’Alessio IROL.

En su encuesta bianual de ‘Expectativas de Ejecutivos’, realizada entre afiliados al Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), la baja de la inflación es el tema preponderante para una mejor competitividad.

La economía de Argentina se desacelera por la desconfianza que abre el frente económico y la reciente turbulencia cambiaria con una devaluación de casi un 33% en el transcurso del presente año, lo que se suma a la aversión al riesgo entre los países emergentes.

El Gobierno del liberal Mauricio Macri debió recurrir al Fondo Monetario Internacional en búsqueda de un préstamo de hasta US$50.000 millones para traer calma a los inversores, junto a un abrupto recorte en su déficit fiscal.

“Las modificaciones cambiarias contribuyen a mejoras en las expectativas de exportaciones”, dijo IDEA en un informe y señaló que el “43% de las empresas que exportan consideran que verán incrementos en esta actividad”.

El Gobierno del liberal Mauricio Macri debió recurrir al Fondo Monetario Internacional en búsqueda de un préstamo de hasta US$50.000 millones para traer calma a los inversores, junto a un abrupto recorte en su déficit fiscal.

Los consultados para el sondeo reconocieron que es alentador el acuerdo con el FMI y el sinceramiento económico que brindó la alianza gubernamental, pero remarcaron como factores adversos la caída de la actividad, el bajo consumo, las elevadas tasas de interés, la inflación, la devaluación y la reciente crisis cambiaria.

Del sondeo participaron 230 ejecutivos de IDEA.